¿Qué diferencia hay entre fianza y depósito?

Es común que llegado el momento de alquilar una vivienda, aparezcan ciertas dudas sobre la cuantía de dinero inicial de la que debes disponer para llevar a cabo el contrato de alquiler, si se debe de pagar solamente fianza o también una garantía o depósito, y cual es la diferencia entre ambos. Es por ello que hoy, con el presente artículo, queremos intentar resolver algunas de esas dudas que os asaltan y ayudaros a entender esos conceptos que os hacen difícil y farragoso el proceso de búsqueda de vivienda de alquiler.

Diferencias entre la fianza y depósito.

Cuando hablamos de fianza y depósito estamos ante conceptos parecidos, por cuanto la función de ambos es garantizar el alquiler. Es decir, se trata de cuantías de dinero que se entregan como garantía en el momento de realizar el contrato de arrendamiento, pero con la diferencia de que la fianza es obligatoria por ley y el depósito es una garantía adicional solicitada por el propietario.

- Fianza.

La fianza como decíamos, viene establecida por Ley y es equivalente a un mes de arrendamiento. Es decir, a la firma del contrato de arrendamiento el inquilino debe entregar la cuantía de un mes del alquiler, la cual deberá depositarse en el organismo autonómico correspondiente, que en el caso de Cataluña es el Institut Català del Sol o en la comunidad de Madrid es la Agencia de Vivienda Social.

Una vez finaliza el arrendamiento, y por parte de la propiedad se comprueba el buen estado de la vivienda y que los suministros de la misma están al corriente de pago, el propietario debe solicitar dicha fianza al organismo autonómico y devolverla en el plazo de un mes.

Aunque la propiedad dispone por tanto, de un plazo de devolución de la fianza, recomendamos que cuente con un fondo de reserva, con el fin de cubrirse las espaldas si el proceso de solicitud de la fianza al organismo competente se retrasa y supera el plazo establecido para la devolución. Y todo ello por cuanto el artículo 36.4 de la Ley de Arrendamientos Urbanos establece el devengo de intereses para el caso de no devolver la fianza dentro del plazo de un mes.

Así pues, dicho artículo indica:

El saldo de la fianza en metálico que deba ser restituido al arrendatario al final del arriendo, devengará el interés legal, transcurrido un mes dese la entrega de las llaves por el mismo sin que se hubiere hecho efectiva dicha restitución”.

- Depósito / Garantía.

El depósito es la cuantía de dinero que debe ser entregada por el inquilino a la firma del contrato de arrendamiento, siempre que sea solicitada por el arrendador. Es decir, a diferencia de la fianza, el depósito no es obligatorio por ley, sino que depende tan solo de que la propiedad quiera solicitar la misma. Así pues, el depósito tan solo deberá ser abonado en aquellos casos en que la propiedad decida solicitarla con el fin de asegurarse una garantía adicional para el supuesto de que pueda surgir cualquier problema de impago o problemas con la vivienda, como podrían ser desperfectos en la misma. Además, hay que tener en cuenta que la cuantía del depósito, a diferencia de la fianza, no viene determinada por ley, sino que es aquella pactada por las partes en contrato de arrendamiento; pero con un máximo de dos mensualidades, según lo establecido en la LAU.

La solicitud de depósito, viene amparada en el artículo 36.5 de la Ley de Arrendamientos Urbanos, el cual recoge:

“Las partes podrán pactar cualquier tipo de garantía del cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias adicional a la fianza en metálico. En el caso del arrendamiento de vivienda, en contratos de hasta cinco años de duración, o de hasta siete años sí el arrendador fuese persona jurídica, el valor de esta garantía adicional no podrá exceder de dos mensualidades de renta”.

Al finalizar el contrato de arrendamiento, al igual que ocurre con la fianza, el depósito se devuelve siempre y cuando no haya impago de rentas ni suministros, y si la vivienda se encuentra en perfectas condiciones y sin ningún desperfecto que vaya más allá del deterioro producido por el normal uso de la vivienda. La diferencia con la fianza, es que la cuantía de depósito, no tuvo que ser depositada ante ningún organismo autonómico al inicio del arrendamiento, de modo que dicha cuantía es custodiada por a propiedad desde el inicio.

Esperamos que este artículo os haya ayudado a esclarecer vuestras dudas.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa.

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Por cuánto puedo alquilar mi piso

Por cuánto puedo alquilar mi piso es la duda más frecuente que tienen todos aquellos que se están planteando poner su inmueble en el mercado de alquiler. La cantidad que puedes obtener se verá afectada por diferentes cuestiones, vamos a verlas.

Factores que afectarán al precio del alquiler de tu vivienda

Ubicación

Desde luego, es una de las cuestiones que más inciden en el precio que un propietario puede pedir por alquilar su vivienda.

Los posibles inquilinos tienen muy en cuenta el lugar en el que se encuentra el inmueble y los servicios y dotaciones que hay cerca del mismo. Un piso cercano al transporte público, a zonas verdes, con fácil acceso a supermercados y zonas de ocio, tendrá siempre una renta más alta que otro ubicado en un barrio más antiguo y con menos servicios.

Demanda

La demanda en el mercado de alquiler, como en el de compraventa, es variable, pero en los últimos años ha mostrado una clara tendencia alcista. Ciudades como Terrassa han experimentado un gran incremento en la demanda de alquileres, y eso ha hecho que los precios se incrementen.

A medida que aumenta la demanda disminuyen los pisos disponibles para alquilar, puesto que los que están en el mercado no tardan mucho en encontrar inquilino. Esto provoca que los pisos disponibles sean escasos, lo que da lugar a una subida de los precios.

Estado de la finca

A la hora de calcular el alquiler de un piso hay que tener muy presente el estado en el que se encuentra la finca si se trata de un piso, o la urbanización en su conjunto si es una vivienda unifamiliar.

Los inquilinos prefieren vivir en lugares tranquilos y con todas las comodidades, por lo que en las comunidades bien cuidadas y con buen ambiente el precio de alquiler puede llegar a ser más alto.

Un piso en una finca bien cuidada, con ascensor, limpia, y sin problemas importantes de convivencia, se alquilará antes y por una renta más alta que uno que esté en una finca con aspecto más descuidado.

Estado de la vivienda

Sin lugar a dudas, lo que más va a influir en la decisión del posible inquilino es el estado en el que se encuentra la vivienda. Si te preguntas, “¿por cuánto alquilar mi piso?”, te aseguramos que no tendrás problema a la hora de pedir una renta más alta si la casa está en buenas condiciones.

Puedes mejorar su estética con una pequeña inversión en una obra que arregle los desperfectos más evidentes. En caso de que desees alquilar el piso amueblado, procura que el mobiliario se adapte al tipo de inquilino que te interesa.

Cómo calcular el alquiler de tu piso o casa

Cuidado con el precio de mercado

Muchos propietarios determinan el precio de alquiler de su vivienda basándose en los precios medios de mercado. Pero, como no todas las viviendas son iguales, esto puede ser un error. Porque podrías acabar pidiendo un precio demasiado alto, lo que te dificultaría el encontrar inquilinos. También puede ocurrir que tu vivienda sea notablemente mejor que lo que hay en el mercado y, si te fijas solo en los precios medios, obtendrías por ella menos rentabilidad de la que podrías ganar realmente.

Estudio de mercado

Un estudio de mercado es mucho más eficiente a la hora de calcular cuál es la renta mensual más justa para pedir por tu vivienda. No se basa en los precios medios del mercado sino en referencias reales de casas o pisos cuyo perfil encaja lo máximo posible con el de tu inmueble y que hayan sido alquiladas en los últimos meses.

Hacer un estudio de este tipo es algo más complejo, por lo que no está de más dejarse aconsejar por expertos en la materia que, además, puedan asesorarte en todo lo relacionado con el alquiler de tu vivienda para que la operación sea rentable y segura para ti. Desde Garantiler, te ayudamos con el mejor asesoramiento para que alquiles tu piso con la mayor seguridad posible.

Partiendo de la rentabilidad que quieres obtener

En este caso hay que hacer cálculos para ajustar el precio de alquiler a la rentabilidad que quieres obtener por tu vivienda. Por ejemplo, si tu piso te ha costado 175 000 euros y quieres obtener una rentabilidad anual del 5 %, eso significa que buscas ganar 8750 euros al año. Dividimos esa cifra entre los 12 meses de año y nos da 729 euros, que es el alquiler que deberías pedir en este caso.

El problema de esto es que el resultado de esta operación matemática puede no coincidir con lo que se considera un precio justo en el mercado. Así que lo ideal es combinar este método con el anterior.

Ya has visto que cuando se trata de determinar por cuánto alquilar tu piso, hay varios factores que influyen en esa cantidad y diferentes formas de calcular cuál es el precio más adecuado. Lo más conveniente en estos casos es que te lo tomes con tranquilidad y te dejes asesorar, así te aseguras alquilar tu casa pronto y a un buen precio.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa, donde este tipo de situaciones puede ser bastante común debido al elevado número de estudiantes de alquiler que llegan cada año.

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Cómo añadir un nuevo inquilino al contrato de alquiler

Durante el alquiler de una vivienda, las circunstancias pueden cambiar. Así pues, puede ocurrir que sea necesario añadir nuevo inquilino al contrato de alquiler, lo que provocaría la modificación del contrato de arrendamiento. En este caso, se deberá elaborar un anexo a un contrato de alquiler en el que las partes lleguen a un acuerdo y en virtud del cual se pueda añadir un nuevo inquilino al contrato de arrendamiento.

En estos casos, lo mejor es contar con expertos en la gestión de arrendamientos.

¿Se puede incluir un nuevo inquilino a un contrato de alquiler?

La respuesta es sí. De hecho, esta situación es bastante común en diferentes ciudades españolas, ya que son muchas las personas que necesitan de un compañero de piso para poder hacer frente al pago del alquiler o compartir habitaciones.

Así pues, independientemente del número de inquilinos que incluya el contrato de alquiler, es posible que surja la necesidad de introducir en este un nuevo inquilino. De esta forma, se producirá la modificación del contrato de arrendamiento añadiendo un anexo a dicho contrato.

En definitiva, es posible hacer cambios y modificaciones en el contrato de arrendamiento, si bien es cierto que, a la hora introducir nuevas cláusulas es necesario que estas se ajusten a la ley. Por ello, se ha de tener cuidado, revisar bien el contrato de arrendamiento y las nuevas cláusulas que se quieren introducir y, si es necesario, contar con asesoramiento legal. En este sentido, en Administración de Alquiler Garantizada ofreceremos el asesoramiento que necesitas en estos casos, además de la gestión del alquiler de la vivienda.

Las cláusulas de un contrato de arrendamiento que pueden sufrir una modificación en el contrato de alquiler son las siguientes:

Anexo al contrato de arrendamiento

Como ya se ha adelantado, lo ideal a la hora de incluir a un nuevo inquilino en el contrato de arrendamiento es contar con el asesoramiento jurídico que, en estos casos, ofrecemos a nuestros clientes desde Administración de Alquiler Garantizada. No obstante, a continuación, compartimos un ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento para poder incluir en este a un nuevo inquilino.

Este es el ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento:

En ciudad, a __ de __ del 20__

A petición del arrendatario, se modifica el contrato de arrendamiento de la vivienda sita en la Calle _______, nº __, de la Ciudad ______, firmado con fecha __ de __ del 20__, entre [Nombre de Arrendador 1] y [Nombre de Arrendador 2], como parte arrendadora, y [Nombre de Arrendatario 1] y [Nombre de Arrendatario 2], como parte arrendataria, en los siguientes términos:

De la parte arrendataria:

[Nombre del Nuevo Arrendador] y [Nombre de los Arrendatarios Originales] están conformes con que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subrogue en este contrato de arrendamiento.

De las obligaciones de las partes:

Que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subroga solidariamente en el contrato de arrendamiento, en todos los derechos y obligaciones al que se refiere dicho contrato de alquiler.

Que, como consecuencia de la inclusión del [Nombre del Nuevo Arrendador] en el contrato de arrendamiento, todas las partes aceptan la continuidad del contrato en los mismos términos y condiciones que existían hasta la fecha y que [Nombre de todos los Arrendatarios Originales] firman y se obligan de forma solidaria en este anexo del contrato de alquiler.

Asimismo, la parte arrendadora [Nombre del Arrendador] firma también este anexo y acepta la continuidad de este contrato de arrendamiento en las mismas condiciones, con la única modificación que supone la inclusión del nuevo arrendatario del contrato.

En definitiva, incluir a un nuevo inquilino en un contrato de alquiler es una gestión bastante sencilla, si bien es cierto que es fundamental tener en cuenta que cualquier modificación del contrato se deberá hacer de forma unánime entre todas las partes. No obstante, y a pesar de que esta gestión es sencilla y de que en internet existen multitud de modelos de anexo para la inclusión de un nuevo arrendatario, lo mejor es contar con nuestros servicios profesionales de asesoramiento de gestores de alquileres.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa, donde este tipo de situaciones puede ser bastante común debido al elevado número de estudiantes de alquiler que llegan cada año.

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Mi casero se niega a reparar: qué puedo hacer

Si el casero se niega a reparar algún desperfecto en la vivienda, es normal que surjan los conflictos. Para evitar discusiones y malentendidos, lo mejor es tener claro quién debe hacerse cargo de reparar cada desperfecto o avería.

Quién paga las reparaciones en un alquiler de vivienda

Cuando se trata de hacer arreglos en una casa alquilada, lo más sencillo es revisar qué dice sobre este tema la Ley de Arrendamientos Urbanos y Ley de Propiedad Horizontal. Si el contrato se ha celebrado por escrito, lo habitual es que este documento contenga algunas disposiciones sobre estas cuestiones, échale un vistazo

Qué arreglos debe pagar el inquilino

La normativa nos dice que es el arrendatario el que debe hacerse cargo de las pequeñas reparaciones de averías que se produzcan por el uso ordinario. Por ejemplo, el arreglo de la correa de una persiana, el cambio de bombillas o la reparación de una cisterna que no carga agua.

Además de estas averías derivadas del uso, el inquilino también debe sufragar la reparación de los daños causados por un mal uso. El caso típico es la rotura de un mueble por haberlo sobrecargado, o tener que pintar las paredes por haber hecho agujeros en las mismas.

En aquellos casos en los que la reparación corra a cargo del inquilino, no está de más que este avise a su casero de la avería y de la solución que le ha dado o le va a dar. Cuanta más comunicación exista entre las partes, mucho mejor.

Qué reparaciones debe cubrir el propietario

El arrendador tiene la obligación de realizar en la vivienda aquellas reparaciones que sean necesarias para mantener las condiciones de habitabilidad. No obstante, como hemos señalado antes, si la avería se debe a un mal uso o a un daño intencionado por parte del inquilino, será este quien deba hacerse cargo del importe de la reparación.

Un caso especial es el de los electrodomésticos. Habrá que estar a si el electrodoméstico está o no dentro de su vida útil.  Si el electrodoméstico se encuentra dentro de su vida útil normal, la reparación la deberá realizar el inquilino, ya que se presumirá que ha existido un mal uso del mismo. Si ya se encuentra fuera de su vida útil, deberá ser el propietario por su deber de soportar los gastos de conservación, quien deberá asumir su coste; y ello, siempre y cuando se trate de electrodomésticos que estuvieran en la vivienda al tiempo de celebrarse el contrato y que pertenezcan al propietario del inmueble, y no se pueda constatar un daño por mal uso o intencionado

Qué hago si mi casero se niega a reparar

Una vivienda alquilada debe estar en buenas condiciones de habitabilidad, y es el casero el principal responsable de que esto sea así. Por tanto, si como inquilino has detectado averías cuyo arreglo corre de su cuenta, lo mejor es que se lo comuniques lo antes posible

Comunicación fehaciente

Si hay problemas con el casero, asegúrate de que obtienes pruebas de que les has comunicado lo que sucede. Si tras una primera conversación amistosa se niega a reparar la avería, envíale un burofax detallando la situación, recordándole su obligación de hacer las reparaciones (puedes remitirte al contrato o a la Ley de Propiedad Horizontal), e incluye fotografías de cómo está la vivienda.

Realizar tú las reparaciones

Solo en aquellos casos en los que la situación sea extremadamente urgente, puedes recurrir a hacer los arreglos por tu cuenta y luego exigir el pago a tu casero. Eso sí, es necesario que primero le hayas informado de lo que ocurre y le hayas solicitado que mande a alguien para hacer la reparación.

Interponer una reclamación judicial

El propietario del inmueble tiene obligación legal de mantenerlo en buenas condiciones, no importa si nunca habéis celebrado un contrato por escrito, porque esta obligación existe en todos los casos de arrendamiento urbano.

Por tanto, si no cumple con aquello a lo que está obligado, puedes acudir a los tribunales e interponer una reclamación judicial para exigir el arreglo. De hecho, si has reparado la avería por tu cuenta, también es probable que el asunto acabe en los tribunales, porque existen muchas posibilidades de que el arrendador no quiera pagarte lo que tú has abonado.

Promover la resolución del contrato de arrendamiento

Es normal que no desees vivir en una casa que no está en buenas condiciones, y teniendo como casero a alguien que no se hace cargo de sus obligaciones.

El incumplimiento de las obligaciones por parte de tu casero te faculta para romper el contrato de arrendamiento. Podéis hacerlo de forma amistosa llegando a un acuerdo para que puedas marcharte. Si esto no es posible, puedes instar la resolución del contrato ante los tribunales.

No debería costarte mucho encontrar un nuevo lugar idóneo para vivir, en ciudades como Terrassa la oferta de viviendas disponibles es bastante amplia.

Los conflictos surgidos cuando el casero se niega a reparar nunca son nada bueno, por ello, es mejor evitar estas situaciones. Una buena forma de lograrlo es confiando en nuestro equipo de profesionales. En Administración de Alquiler Garantizada te ofrecemos asesoramiento y te ayudamos en todo lo relativo a la gestión y alquiler de vivienda.

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Preaviso para poner fin al contrato de arrendamiento de una vivienda

En muchas ocasiones y por distintos motivos, los inquilinos pueden tomar la decisión de finalizar el contrato de arrendamiento antes de cumplir con los plazos establecidos en el mismo. Para regular esta circunstancia particular, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece un plazo, denominado plazo de preaviso, el cual se debe cumplir al realizar el preaviso de fin de contrato de arrendamiento en viviendas. Te recomendamos contar con profesionales como los de Garantiler para gestionar tu alquiler de la mejor manera posible y cumplir con todas las obligaciones estipuladas por la legislación vigente.

Diferencias entre desistimiento y no renovación del contrato de arrendamiento

Desistimiento del contrato de arrendamiento

La LAU, en su artículo 11, o bien el propio contrato de alquiler, nos ofrece la posibilidad de rescindir el contrato de manera anticipada. Según lo estipulado por la ley, el inquilino puede desistir del contrato siempre y cuando lo comunique con antelación de 30 días al arrendador, y hayan transcurrido 6 meses desde el inicio de la relación contractual. Además, ambas partes podrán pactar una indemnización para el arrendador, cuyas cuantías equivaldrían a una mensualidad por año de contrato que falte por cumplir.

Por lo tanto, tenemos dos requisitos fundamentales para que el contrato pueda ser desistido:

  1. Que el inquilino efectúe un preaviso del desalojo de alquiler con, al menos, 30 días de antelación a la fecha de desistimiento. No es un requisito de obligado cumplimiento, pero si no se cumplen con estos plazos, tendrá que indemnizar al arrendador pagando esos días de preaviso que no ha respetado. De no cumplir ninguna de estas dos opciones, estaría vulnerando la normativa vigente.
  2. Que hayan pasado, como mínimo, 6 meses desde que comenzó el contrato de arrendamiento. Esta regla es totalmente obligatoria (salvo casos específicos que comentaremos a continuación), por lo que ignorarla supondría incumplir las condiciones del contrato de alquiler, algo cuyas consecuencias son mucho más severas para el inquilino.

Pese a que lo comentado anteriormente hace referencia a las normas estipuladas por la LAU, lo cierto es que el desistimiento también se puede pactar por contrato, siempre y cuando este sea beneficioso para el inquilino. Esto implica directamente que pueda desistir del contrato en un periodo inferior a los 6 meses marcados por ley, algo que no suele ocurrir, siguiéndole habitualmente los plazos de la LAU.

No renovación del contrato de arrendamiento

No debemos confundir el desistimiento con la no renovación del contrato de arrendamiento. Cuando estos van a llegar a su fin, si el inquilino no comunica su intención de abandonar el inmueble, se renovarán automáticamente (hasta llegar a los 5 o 7 años), por lo que existe la obligación de realizar un preaviso de no renovación del contrato de alquiler en un plazo máximo de 30 días a la fecha de fin de contrato.

A diferencia del desistimiento, donde se abandona de forma prematura el contrato de alquiler, la no renovación implica dejar el inmueble una vez finalizada la fecha del contrato, por lo que se están cumpliendo los plazos establecidos y no hay que pagar ninguna indemnización al propietario por ello, siempre y cuando se presente el preaviso de alquiler dentro de los plazos estipulados por ley.

La indemnización en el desistimiento

Cuando el inquilino presenta el preaviso de desistimiento del contrato de alquiler, este solo tendrá que pagar una indemnización al propietario si se ha establecido una cláusula específica para ello en el propio contrato. En caso de que esta no se haya pactado, el inquilino está libre del pago de la indemnización.

Además, las indemnizaciones vienen estipuladas por el artículo 11 de la LUA, por lo que cualquier cuantía que la supere se consideraría nula y también libraría al inquilino de pagarla. Esta indemnización es de una mensualidad por año de contrato que quede por cumplirse, y si queda menos de un año, sería proporcional a las mensualidades que resten.

Para comprender cómo funcionaría esta indemnización pactada, imaginemos que un contrato de alquiler en Terrassa finaliza dentro de dos años, y el inquilino decide presentar el preaviso de desistimiento en ese momento. Dada la duración restante del contrato, este tendrá que indemnizar al propietario por una cuantía equivalente a dos mensualidades, una por cada año restante.

Plazos de preaviso de no renovación o desistimiento del alquiler

Hemos visto lo más importante sobre los documentos para dejar un piso de alquiler, su funcionamiento y la normativa que los regula. Debemos prestar especial atención a los plazos en cada una de las situaciones, ya que ignorarlos puede terminar causando problemas legales y/o económicos a los inquilinos:

  1. En un desistimiento del contrato, siempre y cuando hayan pasado los seis meses mencionados anteriormente, el preaviso del contrato de arrendamiento tiene que emitirse, como mínimo, 30 días antes de la efectividad del mismo.
  2. Si no se va a renovar el contrato, el inquilino también debe comunicarlo con un mínimo de 30 días de antelación hasta la fecha de finalización, ya que, de no hacerlo, este se renovaría automáticamente.

Es fundamental que los inquilinos emitan el preaviso de fin de contrato de alquiler en viviendas con un mínimo de 30 días de antelación. Recuerda que en Garantiler te ofrecemos el mejor asesoramiento para el alquiler de tus viviendas.

Nuestra empresa está especializada en la gestión del alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de administración de alquileres.

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Cómo alquilar un piso a estudiantes: consejos imprescindibles.

Si tienes una vivienda vacía y deseas sacarle rendimiento, una buena opción puede ser alquilarla a estudiantes. En el caso de Terrassa, la comunidad universitaria ha crecido mucho en poco tiempo, superando ya los 5000 estudiantes. Y eso significa que hay muchos jóvenes que necesitan un lugar en el que poder residir mientras cursan su carrera, un máster o hacen el doctorado. Si quieres aprovechar esta oportunidad, no te pierdas cómo alquilar un piso a estudiantes de forma sencilla y con seguridad.

Consejos a seguir para alquilar tu piso a estudiantes

El alquiler de piso a estudiantes tiene algunas peculiaridades que debes tener en cuenta si quieres adaptar la vivienda para este público y conseguir, además, que te salga rentable.

Mejor alquilar habitaciones antes que el piso entero

En lugar de alquilar el piso entero a uno o dos estudiantes, alquílalo por habitaciones. Esto supondrá menos problemas para los inquilinos y para ti.

Si llega el momento en el que alguno de los arrendatarios desea marcharse, perderás el importe de la renta de una habitación, pero seguirás teniendo ingresos porque el resto de habitaciones estarán ocupadas.

Además, ten en cuenta que los estudiantes no tienen demasiado dinero, así que para ellos es más accesible el alquiler de una habitación que el de un piso entero.

Pide una fianza

En el alquiler a estudiantes por habitaciones la fianza actúa como garantía. Si tu inquilino ocasiona algún desperfecto en la casa, ya sea en su habitación o en las zonas comunes, podrás utilizar ese dinero para cubrir todo o parte de lo que te cueste el arreglo.

Además, en estos casos no es obligatorio que deposites la fianza en el organismo público correspondiente.

Haz un contrato de alquiler para estudiantes

El alquiler de habitaciones no está regulado dentro de la Ley de Arrendamientos Urbanos, es un negocio jurídico que se rige por lo dispuesto en el Código Civil y por los acuerdos entre las partes.

No es obligatorio contar con un contrato de arrendamiento de vivienda para estudiantes por escrito, pero sí es muy recomendable. Así tanto tú como propietario como ellos como arrendatarios conoceréis vuestros derechos y obligaciones.

El contrato puede ser el mismo para todos tus inquilinos o diferente en cada caso, según el acuerdo al que lleguéis. Pero lo lógico es que todos los estudiantes que viven en la misma casa estén sometidos a las mismas condiciones (aunque la renta pueda variar en función del tamaño de la habitación).

Haz un inventario

Junto al contrato del piso de estudiantes deberías entregar en todo caso un documento en el que consten todos los elementos que hay en la vivienda: electrodomésticos, accesorios de cocina, ropa de cama, etc.

Una vez que los inquilinos se marchen deberás revisar que todo lo que consta en el inventario sigue en el piso y en buenas condiciones. Si no es así, podrás hacer uso de la fianza. Si todo está en orden, al finalizar el tiempo pactado deberás devolver el importe de la fianza.

Contrata un seguro de hogar

Además de asegurar el continente, no está de más que asegures el contenido. De esta forma, si se produce algún daño, es más que probable que la compañía aseguradora se haga cargo de la reparación.

Aunque puede parecerte que el seguro es un gasto extra, lo cierto es que es una inversión que te ahorrará dinero y disgustos si llega a producirse algún siniestro.

Equipa la vivienda para tus inquilinos

Si el público al que te diriges son estudiantes, te resultará más sencillo encontrar inquilinos si la vivienda está bien equipada y adaptada a sus necesidades.

Cuida las zonas comunes, pero no descuides las habitaciones. Es importante que los estudiantes puedan contar con una cama cómoda, con un armario propio para guardar sus cosas, y una mesa y una silla adecuadas para estudiar.

Presta especial atención a la iluminación, puesto que esta es esencial para que alguien pueda estudiar en las mejores condiciones posibles.

Piensa tanto en la comodidad de tus inquilinos como en la estética de la vivienda. Cuanto más bonita y confortable parezca, más fácil te resultará encontrar personas interesadas en vivir en ella y más podrás pedir por cada habitación.

Cuenta con la ayuda de profesionales

Para tener tu piso alquilado a estudiantes no se convierta en ningún momento en una mala experiencia, lo más recomendable es que cuentes desde el primer momento con especialistas que te aseguren que no sufrirás en ningún caso problemas de morosidad.

En Garantiler te ayudamos con todo lo que necesites para alquilar tu vivienda en Terrassa a estudiantes sin preocupaciones. Además, te garantizamos que siempre cobrarás la renta correspondiente el día 5 de cada mes.

Ahora que ya sabes cómo alquilar un piso a estudiantes con seguridad y garantías, es hora de que te pongas manos a la obra y prepares tu vivienda para ser una de las más atractivas del mercado.

Nuestra empresa está especializada en alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Qué hacer ante el impago del alquiler

El alquiler de inmuebles en propiedad es una de las opciones de inversión más interesantes y utilizadas por particulares y empresas en todo el mundo, ya que ofrece grandes rentabilidades a largo plazo, además de poder contar con la vivienda cuando no haya ningún inquilino ocupándola. Sin embargo, en ocasiones puede que los propietarios se enfrenten a alguna situación donde haya un impago del alquiler, algo muy desagradable y que debe solucionarse de la manera adecuada para evitar problemas mayores.

Impago de alquiler: ¿Qué hacer si no lo pagan?

Si te preguntas cómo saber si un inquilino es moroso, primero debes comprobar la cuantía que corresponde a su deuda y asegurarte de que no existe ningún tipo de retraso en el pago, es decir, que realmente hay un impago. Cuando nos aseguramos al 100 % de que el inquilino no ha cumplido con su obligación, debemos empezar a tomar medidas. En primer lugar, tenemos que ponernos en contacto con el inquilino, siempre buscando una solución amistosa que lleve el problema a más. En este paso, te recomendamos proponer dos soluciones:

  1. Realizar un acuerdo mutuo en el que se termine el contrato y se deje de generar deuda por parte del inquilino, y dejando de devolver la fianza para recuperar la cuota impagada.
  2. Pactar un aplazamiento del pago para facilitar la situación al inquilino, estableciendo, en este momento, los importes y las fechas de cada uno de los pagos.

En caso de que identifiquemos evasivas por parte del inquilino y no coja el teléfono, hay que enviarle un burofax con acuse de recibo, en el que incluyamos información importante: importe de la deuda, forma de pago, solicitud de pago y fecha. Además, también tendríamos que incluir un aviso para tomar medidas legales si sigue el impago. Es importante saber qué hacer en impago de alquiler para garantizar la recuperación de la vivienda y de los cobros pendientes de pago.

Pasado este punto, si seguimos sin respuesta, tendremos que acudir a un profesional especializado,  y presentar una demanda de desahucio si no conseguimos un acuerdo amistoso con el inquilino. Siempre es preferible llegar a un acuerdo antes de entrar en un proceso judicial, pero hay casos donde el deudor no cede y nos veremos obligados a poner la demanda.

En muchos de los casos no llega a haber juicio, ya que el inquilino debería oponerse a la demanda para ello, y no suelen hacerlo, ya que no tienen la razón. Sin embargo, esto puede ocurrir, y tendremos que enfrentarnos a la sentencia de un juez. Si obtenemos la razón y ganamos el juicio, se iniciará un proceso de desahucio o lanzamiento del inquilino, en el cual nos devolverán la posesión de la vivienda. Para ello, acudirá un procurador y personal de juzgado, con el fin de levantar un acta y dejar constancia de lo ocurrido, además de la situación en la que se encuentra el inmueble.

Para reclamar la deuda, se tendrá que presentar una demanda ejecutiva que solicite el embargo de los bienes del inquilino, con el fin de recuperar toda la deuda que este no ha querido pagar. Si hemos ganado la demanda inicial, no tendremos problemas y el inquilino se verá obligado a responder por sus impagos, recuperando el dinero perdido.

Cómo evitar impagos de alquiler en próximas ocasiones

Lamentablemente, en ninguno de los contratos de alquiler tendremos una seguridad al 100 % que nos garantice el pago de todas las cuotas mensuales de la renta. Pueden darse situaciones imprevistas donde los inquilinos no puedan hacer frente a alguno de los plazos, y esto provocará que, probablemente, tengamos retrasos a la hora de recibir lo que nos corresponde. Sin embargo, existen algunas maneras de evitar, dentro de lo posible, alquilar a morosos:

Pese a la complejidad de la situación que genera el impago de un alquiler, es importante que no perdamos la calma y llevemos a cabo todos los pasos expuestos anteriormente, con el fin de solucionar el problema por las vías más cómodas. Recuerda que si necesitas administrar tus propiedades de alquiler en Terrassa, te recomendamos contar con los servicios de asesoramiento de nuestros profesionales, expertos en la gestión de propiedades en esta zona.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Claves para vender un piso alquilado

En muchas ocasiones, se pueden llegar a dar circunstancias donde una persona necesite disponer de una cantidad elevada de capital para hacer frente a algún pago inesperado. Para estas situaciones, las personas que tengan inmuebles en su propiedad se plantearán si pueden vender un piso alquilado, una cuestión que genera bastantes dudas, y cuya respuesta incluye varios factores muy importantes a tener en cuenta.

¿Es posible vender un piso alquilado?

En primer lugar, debes saber que sí existe la posibilidad de vender una casa arrendada. Si tienes una propiedad con un inquilino y necesitas vender tu piso, no te preocupes, ya que se trata de una operación bastante común y que, afortunadamente, se encuentra regulada en la Ley de Arrendamientos Urbanos. La normativa nos dice que debemos respetar los derechos del inquilino en todo momento, por lo que es imprescindible conocer la situación al detalle para evitar posibles disputas legales.

Para vender casa con inquilino, estarás en la obligación de, antes de tomar alguna decisión, comunicarle la intención de venta de la vivienda al inquilino, a través de una notificación escrita. En ella, tendremos que indicar factores fundamentales de la operación como la fecha prevista de la puesta en venta, la intención de venta, las condiciones y el precio.

Qué debes tener en cuenta antes de poner en venta un piso alquilado

Como mencionamos anteriormente, vender con inquilino es posible, pero conlleva una serie de responsabilidades y obligaciones a respetar por parte del propietario. En primer lugar, nos encontraremos dos tipos de situaciones en función de la inscripción (o no inscripción) del contrato en el Registro de la Propiedad:

  1. Si no hemos registrado el contrato de alquiler, no tendremos problema para vender la casa a cualquier tercero, el cual podrá hacer lo que le convenga con el alquiler (finalizar o continuar el contrato). En caso de que el inquilino desee abandonar la vivienda, este tendrá un plazo máximo de tres meses para hacerlo.
  2. Si hemos registrado el contrato del alquiler, no tendremos posibilidad de desalojar al inquilino hasta la finalización del mismo. Existe la posibilidad de venderlo a un inversor que se aproveche de este alquiler y obtenga rentabilidad de forma inmediata, o también podrás esperar a que termine el contrato y venderlo sin alquiler.

Por otro lado, un factor importante a tener en cuenta si quiero vender mi piso alquilado es que, en todas las situaciones donde exista un contrato de alquiler aún vigente, el inquilino posee derecho preferente sobre la compra de la vivienda, dado lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Esto significa que, una vez la casa se ponga a la venta, el inquilino tiene un derecho por encima del resto de potenciales compradores para adquirir la propiedad.

Esto debe ser comunicado al propio inquilino, con el fin de que quede constancia de su decisión (comprar la casa o rechazar el derecho). Pese a su preferencia a la hora de adquirir el piso, el inquilino aceptará o rechazará la oferta según nuestras condiciones, por lo que sí ofrece menos de lo establecido no tendremos la obligación de aceptarlo.

Si decidimos comprar nuestra casa, posiblemente hayamos tenido bastante suerte, ya que es la vía más rápida en la que se venden las propiedades, exceptuando aquellos casos donde ya teníamos apalabrado un comprador. Tras aceptar la oferta, tiene un plazo máximo de 180 días tras haber recibido nuestra notificación. Es muy importante notificar al inquilino de su derecho preferente a compra, ya que, si vendemos a un tercero y el inquilino quería comprar la vivienda, podría ejercer su derecho al retracto y sustituiría al otro comprador en la operación.

Cómo vender un piso alquilado

Ahora llega la gran pregunta que todos nos hacemos: ¿cómo vender un piso alquilado? Pese a que la ley nos lo permite y no deberíamos tener ningún problema, debemos seguir varios pasos imprescindibles que nos ahorrarán cualquier tipo de disputa, sobre todo con el propio inquilino:

  1. En primer lugar y de forma totalmente necesaria, notificar la intención de venta del piso alquilado y sus condiciones al inquilino.
  2. Informarnos detalladamente de cuáles son los procedimientos legales que debemos realizar obligatoriamente, respetando cuidadosamente los plazos de notificación que se imponen.
  3. Tener una comunicación sana y comprensiva con el inquilino, tratando de pactar los mejores momentos para enseñar la casa a los potenciales compradores, sin llegar a invadir la privacidad de la persona que, en ese momento, está disfrutando de la propiedad como su hogar.
  4. Comunicarle al inquilino cualquier tipo de avance con el estado de la compraventa, ya que es la propiedad donde reside actualmente y debemos dejarle margen para que busque otro hogar, en caso de no comprar nuestra casa.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Para hacerlo, es importante contactar con profesionales del sector. Contacta con nosotros y te ayudaremos en todo el proceso.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de la venta de un inmueble alquilado

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Cómo alquilar un piso por habitaciones de forma segura

Si tienes un inmueble en la zona de Terrassa o alrededores y tienes intención de arrendar, una muy buena opción es el alquiler por habitaciones. Si quieres saber cómo hacerlo bien y de forma segura, sigue leyendo.

Cómo alquilar un piso por habitaciones 

Aunque lo más habitual es el alquiler de vivienda al completo, una buena idea para obtener rendimiento de un inmueble sin uso es alquilarlo por habitaciones. Esto suele darse normalmente en el caso de alquiler para estudiantes, ya que necesitan vivir cerca del lugar donde estudian, pero no pueden hacer frente al alquiler de un piso completo. Así, cada estudiante tendrá alquilada una habitación y podrá acceder al resto de la vivienda para utilizar el baño, la cocina, el salón y cualquier otra zona común.

Para llevar a cabo el arrendamiento de forma adecuada y segura es importante seguir algunos consejos o recomendaciones que harán que el resultado sea óptimo y positivo tanto para arrendador como para el arrendatario.

Cómo preparar los contratos de alquiler de habitaciones

No hay establecido una forma de cómo alquilar una habitación legalmente, ya que no existe obligación de redactar un contrato por escrito y, por lo tanto, no hay un contenido mínimo obligatorio para un contrato de alquiler.

No obstante, es recomendable redactar un documento con todo lo que se haya acordado entre las partes, con el fin de poder demostrarlo en caso necesario y evitar problemas.

Para que el contrato de alquiler de una habitación sea completo e incluya todo lo necesario para evitar problemas, debe tener el siguiente contenido mínimo:

  1. Qué habitación se está arrendando.
  2. La duración del contrato.
  3. Precio, plazo y forma de pago.
  4. Servicios que se incluyen con el arrendamiento, como por ejemplo internet.
  5. Reparto de otros gastos extras.
  6. Posibilidad de subarriendo de la habitación por parte del inquilino.

Aunque estos son los puntos básicos a incluir, puede añadirse cualquier cosa pueda ser importante especificar para mayor seguridad jurídica.

Pedir una fianza

Una de las cosas que pueden aportar mayor seguridad a la hora de alquilar habitaciones y que puede evitar problemas es la solicitud de una fianza en el momento de la firma del contrato de alquiler. Así, en caso de encontrar desperfectos en el momento en que los inquilinos la abandonen, este dinero servirá para cubrir los gastos derivados del arreglo y reposición de mobiliario, en su caso.

De forma añadida a la fianza, existe la posibilidad de pedir un aval. Aunque añade seguridad a la operación, al ser estudiantes, en la mayoría de los casos no tendrán la posibilidad de aportar, siendo sus padres los responsables de cualquier gasto derivado del contrato de alquiler de habitaciones.

Preparar el piso con todo lo necesario

Pero ¿Cómo alquilar habitaciones?

Al alquilar el piso por habitaciones, lo ideal es amueblar cada una de ellas con lo necesario, como puede ser una cama, un armario y un escritorio con silla para poder estudiar. Todo esto hará posible la vida de cualquier persona en la estancia.

Además, habrá que amueblar las zonas comunes e incluir los electrodomésticos imprescindibles para vivir, como un frigorífico o una lavadora.

En cuanto a la cocina, habría que incluir en ella todo aquello que pueda ser necesario para cocinar y comer, como una vajilla y una cubertería.

Hacer un inventario

Al incluir en la vivienda mobiliario y electrodomésticos, es importante realizar un inventario de todo lo que se encuentra en el inmueble a la hora de alquilarlo y que los inquilinos entren en él. Así, cuando se marchen los estudiantes, se podrá comprobar que todo está en su sitio y en el mismo estado en el que se dejó.

Poner el anuncio antes del inicio del curso

Si se tiene la idea de iniciar el alquiler de la vivienda coincidiendo con el inicio del curso, es aconsejable poner el anuncio en junio, ya que muchos estudiantes empiezan a buscar viviendas en esa fecha para hacer la mudanza y comenzar a adaptarse a la nueva ciudad.

Accesible y cercano

Para facilitar y mantener una buena relación entre las partes, es importante estar accesible para resolver cualquier problema o avería de forma eficaz y lo más rápidamente posible.

Seguro de hogar

Para mayor seguridad es recomendable contratar un seguro que incluya la responsabilidad civil, con el objetivo de asegurar los muebles y electrodomésticos que se encuentren en el piso en alquiler.

El alquiler por habitaciones es una buena opción para obtener rendimiento de un inmueble sin uso. Aunque no es obligatorio, sí es recomendable la redacción de un contrato con información importante como qué habitación se está alquilando, el precio que tendrá, la duración del contrato, los servicios que incluye o el pago de gastos extra. Además, es recomendable pedir una fianza, hacer un inventario del mobiliario así como contratar un seguro del hogar, entre otras cosas que faciliten un alquiler seguro.

Para hacerlo, es importante contactar con profesionales del sector. Contacta con nosotros y te ayudaremos en todo el proceso.

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Cómo preparar el inventario de un piso para un alquiler seguro

Si vas a poner un inmueble de tu propiedad en alquiler, seguro que te preocupa el estado en el que te lo encontrarás una vez finalice el contrato de arrendamiento. Para controlar todos estos enseres, lo mejor será realizar el inventario del piso, a fin de saber qué es exactamente qué se encuentra en él y en qué estado está antes de firmar el contrato de arrendamiento.

¿Es necesario preparar un inventario de un piso en alquiler?

El inventario de alquiler es un documento que se anexa al contrato y que consiste en un listado de todos los enseres que se encuentran en una vivienda en el momento de alquilarla. Cuando el inquilino lo firma se responsabiliza de todo lo que contiene el inmueble y los daños que se produzcan. Además, es lo que utilizará la compañía de seguro para el pago de una indemnización en caso de robo u otro accidente.

Al redactar e incluir este documento en la firma de contrato, tanto propietario como inquilino estarán más tranquilos a la hora de arrendar una vivienda, ya que quedará constancia de todos los muebles y otros enseres que se encuentran en el inmueble en alquiler.

Como propietario, la lista de inventario para la casa aporta tranquilidad en el sentido en que tendrás el control de todo lo que has dejado en la vivienda para uso y disfrute del arrendatario y que, en caso de que algo esté dañado o no se encuentre en el momento de finalizar el contrato, podrá ser reclamado al inquilino y, en su defecto, al seguro contratado para la protección del hogar.

Pero no solo es positivo para los propietarios, los inquilinos podrán saber exactamente qué dejó el propietario en la vivienda y en qué estado se encontraba a fin de protegerse ante reclamaciones que no sean correctas.

Por tanto, aunque no es obligatorio por ley la redacción de un inventario de mobiliario y demás objetos en la vivienda en alquiler, es recomendable debido a la tranquilidad que aporta para ambas partes pero sobre todo para el propietario.

Cómo redactar un inventario de una casa

Como ya hemos visto, es recomendable la redacción de un inventario con todo lo que se encuentra en el inmueble en arrendamiento. Pero ¿cómo hacer un inventario de mobiliario? Para ello, existen algunas recomendaciones básicas para redactar un buen inventario.

En primer lugar, lo recomendable es acudir al inmueble en cuestión y anotar en forma de borrador todo lo que encontramos allí ordenado por habitaciones, lo cual nos ayudará en la redacción del inventario definitivo.

Tras este importante paso, comenzaremos a redactar el inventario en sí mismo.

Como comienzo es ideal insertar una cabecera en el documento, indicando la ubicación exacta del inmueble incluyendo calle, número, localidad y provincia. Además, es mejor indicar el nombre completo del arrendador y del arrendatario, que serán las partes firmantes del contrato.

Tras la cabecera, es mejor dividir este inventario en habitaciones, incluyendo patio y garaje.

En cada una de estas habitaciones, describe todos los muebles que se encuentran en ella con todo detalle. Es importante, por ejemplo, indicar las marcas de electrodomésticos y otros enseres, como televisores y similares. Mientras más descriptivo sea el inventario, más exacto y útil será.

Debe indicarse en qué estado se encuentran o si tienen defectos sobre todo para los techos, paredes y suelos así como para los muebles y enseres más importantes.

Otro aspecto a tener en cuenta y que es muy recomendable realizar es un inventario fotográfico, es decir, incluir fotografías del estado de las estancias en general con detalles de mobiliario o zonas concretas que puedan presentar defectos o daños o que sea importante tener constancia para el futuro. Estas fotos deben incluirse en papel, indicando la fecha en que se tomaron.

Como regla general, es mejor incluir todas las descripciones y detalles que se crean necesarios. Es mejor escribir de más que de menos, ya que todo lo que no se refleje en este inventario no podrá reclamarse en caso de daño o accidente.

Por tanto, realizar el inventario de un piso que se va a poner en alquiler es muy recomendable. Haciéndolo se aporta tranquilidad al propietario, ya que quedará constancia de todo lo que se encuentra en el inmueble y así podrá reclamarse, en caso de que se produzca algún daño o accidente. Para realizar el inventario correctamente, habrá que anotar en una visita al inmueble lo que se encuentra en cada habitación para incluirlo en el informe. En él se añadirá una cabecera y un listado detallado por habitaciones de muebles y electrodomésticos, incluyendo marcas y defectos.

Para realizar este tipo de documentación es mejor estar asesorado para realizarlo de forma correcta y efectiva. Si vas a alquilar un inmueble y necesitas asesoramiento, contáctanos, nuestros expertos te ayudarán.

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