Cómo añadir un nuevo inquilino al contrato de alquiler

Durante el alquiler de una vivienda, las circunstancias pueden cambiar. Así pues, puede ocurrir que sea necesario añadir nuevo inquilino al contrato de alquiler, lo que provocaría la modificación del contrato de arrendamiento. En este caso, se deberá elaborar un anexo a un contrato de alquiler en el que las partes lleguen a un acuerdo y en virtud del cual se pueda añadir un nuevo inquilino al contrato de arrendamiento.

En estos casos, lo mejor es contar con expertos en la gestión de arrendamientos.

¿Se puede incluir un nuevo inquilino a un contrato de alquiler?

La respuesta es sí. De hecho, esta situación es bastante común en diferentes ciudades españolas, ya que son muchas las personas que necesitan de un compañero de piso para poder hacer frente al pago del alquiler o compartir habitaciones.

Así pues, independientemente del número de inquilinos que incluya el contrato de alquiler, es posible que surja la necesidad de introducir en este un nuevo inquilino. De esta forma, se producirá la modificación del contrato de arrendamiento añadiendo un anexo a dicho contrato.

En definitiva, es posible hacer cambios y modificaciones en el contrato de arrendamiento, si bien es cierto que, a la hora introducir nuevas cláusulas es necesario que estas se ajusten a la ley. Por ello, se ha de tener cuidado, revisar bien el contrato de arrendamiento y las nuevas cláusulas que se quieren introducir y, si es necesario, contar con asesoramiento legal. En este sentido, en Administración de Alquiler Garantizada ofreceremos el asesoramiento que necesitas en estos casos, además de la gestión del alquiler de la vivienda.

Las cláusulas de un contrato de arrendamiento que pueden sufrir una modificación en el contrato de alquiler son las siguientes:

Anexo al contrato de arrendamiento

Como ya se ha adelantado, lo ideal a la hora de incluir a un nuevo inquilino en el contrato de arrendamiento es contar con el asesoramiento jurídico que, en estos casos, ofrecemos a nuestros clientes desde Administración de Alquiler Garantizada. No obstante, a continuación, compartimos un ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento para poder incluir en este a un nuevo inquilino.

Este es el ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento:

En ciudad, a __ de __ del 20__

A petición del arrendatario, se modifica el contrato de arrendamiento de la vivienda sita en la Calle _______, nº __, de la Ciudad ______, firmado con fecha __ de __ del 20__, entre [Nombre de Arrendador 1] y [Nombre de Arrendador 2], como parte arrendadora, y [Nombre de Arrendatario 1] y [Nombre de Arrendatario 2], como parte arrendataria, en los siguientes términos:

De la parte arrendataria:

[Nombre del Nuevo Arrendador] y [Nombre de los Arrendatarios Originales] están conformes con que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subrogue en este contrato de arrendamiento.

De las obligaciones de las partes:

Que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subroga solidariamente en el contrato de arrendamiento, en todos los derechos y obligaciones al que se refiere dicho contrato de alquiler.

Que, como consecuencia de la inclusión del [Nombre del Nuevo Arrendador] en el contrato de arrendamiento, todas las partes aceptan la continuidad del contrato en los mismos términos y condiciones que existían hasta la fecha y que [Nombre de todos los Arrendatarios Originales] firman y se obligan de forma solidaria en este anexo del contrato de alquiler.

Asimismo, la parte arrendadora [Nombre del Arrendador] firma también este anexo y acepta la continuidad de este contrato de arrendamiento en las mismas condiciones, con la única modificación que supone la inclusión del nuevo arrendatario del contrato.

En definitiva, incluir a un nuevo inquilino en un contrato de alquiler es una gestión bastante sencilla, si bien es cierto que es fundamental tener en cuenta que cualquier modificación del contrato se deberá hacer de forma unánime entre todas las partes. No obstante, y a pesar de que esta gestión es sencilla y de que en internet existen multitud de modelos de anexo para la inclusión de un nuevo arrendatario, lo mejor es contar con nuestros servicios profesionales de asesoramiento de gestores de alquileres.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa, donde este tipo de situaciones puede ser bastante común debido al elevado número de estudiantes de alquiler que llegan cada año.

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Mi casero se niega a reparar: qué puedo hacer

Si el casero se niega a reparar algún desperfecto en la vivienda, es normal que surjan los conflictos. Para evitar discusiones y malentendidos, lo mejor es tener claro quién debe hacerse cargo de reparar cada desperfecto o avería.

Quién paga las reparaciones en un alquiler de vivienda

Cuando se trata de hacer arreglos en una casa alquilada, lo más sencillo es revisar qué dice sobre este tema la Ley de Arrendamientos Urbanos y Ley de Propiedad Horizontal. Si el contrato se ha celebrado por escrito, lo habitual es que este documento contenga algunas disposiciones sobre estas cuestiones, échale un vistazo

Qué arreglos debe pagar el inquilino

La normativa nos dice que es el arrendatario el que debe hacerse cargo de las pequeñas reparaciones de averías que se produzcan por el uso ordinario. Por ejemplo, el arreglo de la correa de una persiana, el cambio de bombillas o la reparación de una cisterna que no carga agua.

Además de estas averías derivadas del uso, el inquilino también debe sufragar la reparación de los daños causados por un mal uso. El caso típico es la rotura de un mueble por haberlo sobrecargado, o tener que pintar las paredes por haber hecho agujeros en las mismas.

En aquellos casos en los que la reparación corra a cargo del inquilino, no está de más que este avise a su casero de la avería y de la solución que le ha dado o le va a dar. Cuanta más comunicación exista entre las partes, mucho mejor.

Qué reparaciones debe cubrir el propietario

El arrendador tiene la obligación de realizar en la vivienda aquellas reparaciones que sean necesarias para mantener las condiciones de habitabilidad. No obstante, como hemos señalado antes, si la avería se debe a un mal uso o a un daño intencionado por parte del inquilino, será este quien deba hacerse cargo del importe de la reparación.

Un caso especial es el de los electrodomésticos. Habrá que estar a si el electrodoméstico está o no dentro de su vida útil.  Si el electrodoméstico se encuentra dentro de su vida útil normal, la reparación la deberá realizar el inquilino, ya que se presumirá que ha existido un mal uso del mismo. Si ya se encuentra fuera de su vida útil, deberá ser el propietario por su deber de soportar los gastos de conservación, quien deberá asumir su coste; y ello, siempre y cuando se trate de electrodomésticos que estuvieran en la vivienda al tiempo de celebrarse el contrato y que pertenezcan al propietario del inmueble, y no se pueda constatar un daño por mal uso o intencionado

Qué hago si mi casero se niega a reparar

Una vivienda alquilada debe estar en buenas condiciones de habitabilidad, y es el casero el principal responsable de que esto sea así. Por tanto, si como inquilino has detectado averías cuyo arreglo corre de su cuenta, lo mejor es que se lo comuniques lo antes posible

Comunicación fehaciente

Si hay problemas con el casero, asegúrate de que obtienes pruebas de que les has comunicado lo que sucede. Si tras una primera conversación amistosa se niega a reparar la avería, envíale un burofax detallando la situación, recordándole su obligación de hacer las reparaciones (puedes remitirte al contrato o a la Ley de Propiedad Horizontal), e incluye fotografías de cómo está la vivienda.

Realizar tú las reparaciones

Solo en aquellos casos en los que la situación sea extremadamente urgente, puedes recurrir a hacer los arreglos por tu cuenta y luego exigir el pago a tu casero. Eso sí, es necesario que primero le hayas informado de lo que ocurre y le hayas solicitado que mande a alguien para hacer la reparación.

Interponer una reclamación judicial

El propietario del inmueble tiene obligación legal de mantenerlo en buenas condiciones, no importa si nunca habéis celebrado un contrato por escrito, porque esta obligación existe en todos los casos de arrendamiento urbano.

Por tanto, si no cumple con aquello a lo que está obligado, puedes acudir a los tribunales e interponer una reclamación judicial para exigir el arreglo. De hecho, si has reparado la avería por tu cuenta, también es probable que el asunto acabe en los tribunales, porque existen muchas posibilidades de que el arrendador no quiera pagarte lo que tú has abonado.

Promover la resolución del contrato de arrendamiento

Es normal que no desees vivir en una casa que no está en buenas condiciones, y teniendo como casero a alguien que no se hace cargo de sus obligaciones.

El incumplimiento de las obligaciones por parte de tu casero te faculta para romper el contrato de arrendamiento. Podéis hacerlo de forma amistosa llegando a un acuerdo para que puedas marcharte. Si esto no es posible, puedes instar la resolución del contrato ante los tribunales.

No debería costarte mucho encontrar un nuevo lugar idóneo para vivir, en ciudades como Terrassa la oferta de viviendas disponibles es bastante amplia.

Los conflictos surgidos cuando el casero se niega a reparar nunca son nada bueno, por ello, es mejor evitar estas situaciones. Una buena forma de lograrlo es confiando en nuestro equipo de profesionales. En Administración de Alquiler Garantizada te ofrecemos asesoramiento y te ayudamos en todo lo relativo a la gestión y alquiler de vivienda.

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Home staging: las clave para vender tu casa antes y mejor

En la venta de pisos en Terrassa hay una tendencia que se está imponiendo rápidamente. Se trata del home staging, la preparación de la vivienda para que esta resulte lo más atractiva posible a quienes puedan estar interesados en comprarla. Un fenómeno que ha llegado directo desde Estados Unidos y que está dando muy buenos resultados.

Qué es el home staging.

De forma sencilla podríamos decir que se trata de decorar para vender un piso o cómo montar una casa para vender.

Todas las casas del mundo están personalizadas al gusto de su propietario. Sin embargo, ese gusto no tiene que coincidir necesariamente con el perfil de persona interesada en adquirir una vivienda de ese tipo.

El problema de mostrar una casa con demasiados elementos personales es que el posible comprador lo tiene más complicado a la hora de hacerse a la idea de él viviendo en ese inmueble.

El home staging se centra en cómo presentar una casa para la venta y que la misma cause un impacto y “enamore” al visitante. Que nada más entrar en ella se imagine desarrollando allí su día a día.

Para ello hay que despersonalizar el inmueble y adaptarlo a los gustos y necesidades de aquel conjunto de personas que pueden ser compradores potenciales. Pero siempre desde un punto de vista lo más neutral posible.

Claves y técnicas para aplicar el home staging.

Recoger todos los elementos personales

A fin de preparar la casa para la venta, lo primero que hay que hacer es eliminar de la misma los enseres más personales: fotos, premios, diplomas, cuadros, etc.

Dado que tras la venta habrá que abordar una mudanza, este proceso de recogida de los elementos personales sirve para ir adelantando ese trámite. También se puede aprovechar para ir haciendo una selección de los objetos que se desean llevar a la nueva vivienda y descartar aquellos que ya no harán falta.

Limpieza a fondo de la casa

Ahora que hay menos cosas en la vivienda, es buen momento para hacer una limpieza a fondo de la misma. Los compradores suelen mirarlo todo, así que conviene eliminar la suciedad de todos los rincones.

Reparar pequeños desperfectos

En toda vivienda hay cosas que están en mal estado. Son pequeños desperfectos que no afectan en el día a día, pero que un comprador tendrá muy en cuenta. De ahí la necesidad de hacer algunos pequeños arreglos. Por ejemplo, reparar ese grifo que gotea o cambiar ese enchufe que no encaja bien en la pared.

Pintar con colores neutros

El segundo paso consiste en dar una mano de pintura a toda la casa. Con ello conseguimos que la vivienda tenga un aspecto mucho más limpio y cuidado, puesto que en las paredes siempre puede haber alguna mancha o roce.

El objetivo que busca el home staging es que la casa resulte atractiva a los visitantes, y los colores influyen mucho en las emociones. Por eso, lo más inteligente es utilizar colores neutros, que transmiten tranquilidad y le gustan a todo el mundo. El blanco, el gris claro y el beige siempre son un acierto.

Redistribuir los muebles

Con la casa limpia, libre de desperfectos, de elementos personales, y recién pintada, lo que queda es hacer una redistribución de los muebles abogando por el minimalismo. Hay que quitar de en medio todo aquello que no sea absolutamente necesario.

Si se trata de una casa sin mobiliario, o este es muy antiguo, se puede optar por alquilar muebles, o incluso recurrir a los muebles de cartón.

Ventajas del home staging para vender un piso o casa.

La casa despierta más interés

Con el home staging las fotos del inmueble resultan mucho más atractivas para los posibles compradores. Cualquiera tendrá más interés en visitar un piso bonito y bien decorado que una vivienda que se ve antigua o demasiado personal.

Hay un gran número de viviendas a la venta en regiones como Terrassa. Una venta rápida implica que el inmueble tiene que destacar entre el resto, y esto es algo que se puede conseguir a través de esta técnica.

La venta es más rápida

Con un mayor número de visitas, se incrementa la posibilidad de que aparezca antes un comprador interesado. En consecuencia, los inmuebles que han pasado por este proceso de lavado de cara se venden mucho antes. En concreto, entre un 65 % y un 85 % más rápido que aquellas viviendas que no han sido preparadas para la venta.

Incrementa el precio del inmueble

Cuanto mejor aspecto tenga la casa, y más cuidada se vea, menos argumentos va a tener el comprador para negociar el precio a la baja. Esto quiere decir que el vendedor podrá obtener por ella un precio más alto.

Con el home staging todo son ventajas. No te costará mucho tiempo ni dinero llevarlo a cabo y, a cambio, conseguirás vender o alquilar mejor tu vivienda y más rápido. En Administración de Alquiler Garantizada estamos a tu disposición para asesorarte en la gestión y venta de tu casa.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de la venta de un inmueble alquilado

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En qué consiste el derecho de tanteo y retracto

Es posible que nunca hayas oído hablar de los derechos de tanteo y de retracto. Son derechos básicos que tienen los inquilinos de una vivienda por el hecho de serlo, para contar con cierta protección ante la venta del inmueble.

Sin embargo, existen importantes diferencias entre los dos y no siempre es posible ejercerlos.

Qué es el derecho de tanteo y retracto

Los derechos de tanteo y de retracto en el alquiler son derechos reales de adquisición preferente. Se encuentran regulados en el artículo 25 de la Ley de Arrendamientos Urbanos y también en el Código Civil.

Se utilizan para darle prioridad en la compra de la vivienda a un inquilino en caso de que el propietario quiera venderla. Se respetarán las mismas condiciones y el mismo precio que para el resto de posibles compradores.

Estos derechos tienen el objetivo de servir como protección para los inquilinos ante la situación de que el propietario de la vivienda en la que residen quiera venderla.

Para ejercer los derechos de tanteo y de retracto se deben cumplir los siguientes requisitos:

Existen dos tipos de derechos de tanteo y retracto. En primer lugar, encontramos los legales, que son los que están regulados por una norma. En segundo lugar, están los convencionales, que son los acordados entre las partes.

La principal diferencia entre los dos derechos es el momento en el que se ejercen. En el caso del derecho de tanteo se lleva a cabo antes de que se efectúe la venta y el derecho de retracto se hace efectivo tras la enajenación.

Es posible contar con ambos derechos o únicamente con el derecho de retracto.

Derecho de tanteo

El derecho de tanteo es la prioridad que tiene el inquilino para comprar la vivienda en la que reside.

El propietario del inmueble tiene la obligación de informar con antelación al inquilino de la intención de vender la vivienda. El arrendatario podrá decidir si comprar o no, siempre en las mismas condiciones y precio que la venta a un tercero.

El inquilino dispone de un plazo de 30 días desde que el arrendador le notifica la intención de venta para ejercer su derecho a compra.

Si el arrendatario de la vivienda no está interesado en adquirirla, es posible renunciar al derecho de tanteo. Esto se llevará a cabo incluyendo una cláusula en el contrato de arrendamiento en la que se especifique. De esta forma, el arrendador podrá vender la vivienda a un tercero y el inquilino permanecerá en ella hasta su venta.

Derecho de retracto

El derecho de retracto se regula en el artículo 1521 del Código Civil. Esta norma lo define como el derecho a subrogarse en el lugar del comprador, con las mismas condiciones que este.

Este derecho se ejerce tras la venta de la vivienda. Consiste en la adquisición por parte del inquilino del inmueble vendido a un tercero, con las mismas condiciones y precio.

Para poder ejercer este derecho es necesario que se den unas condiciones determinadas:

  1. Que el propietario de la vivienda arrendada no haya cumplido con su obligación de informar de la venta del inmueble. También puede ejercerse si no ha comunicado todas las condiciones.
  2. Que el precio al que se ha vendido la vivienda a un tercero sea inferior a lo que se comunicó al inquilino.

El derecho de retracto para el inquilino caduca a los 30 días de haber sido informado el inquilino de la venta de la vivienda a través de la escritura. En caso de querer ejercerlo, el inquilino sustituirá al tercero al que se había vendido, manteniéndose la venta.

¿Siempre se puede ejercer el derecho de tanteo y retracto?

No. Como hemos visto, para ejercer el derecho de retracto existen unas determinadas condiciones. Además, existen algunas excepciones en las que el inquilino no podrá ejercer el derecho de tanto y retracto.

Estas situaciones son:

  1. La vivienda es vendida junto con otras propiedades que forman parte del mismo inmueble.
  2. Todos los pisos y locales de un inmueble son vendidos a una misma persona. Esto es así, aunque sean diferentes propietarios los que los pongan en venta.

Como hemos visto, los derechos de tanteo y retracto son derechos reales de adquisición preferente. Con ellos los inquilinos tienen protección en el caso de venta de la vivienda donde residen. El derecho de tanteo genera la obligación al propietario de comunicar al inquilino la intención de venta. El derecho de retracto permite al arrendatario subrogarse en el caso de venta del propietario a un tercero. Estos dos derechos podrán ejercerse siempre, salvo excepciones.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Para hacerlo, es importante contactar con profesionales del sector. Contacta con nosotros y te ayudaremos en todo el proceso.

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¿Qué documentación solicitar a un posible inquilino para conseguir un alquiler seguro?

El alquiler de inmuebles es una de las fuentes de ingresos más habituales, ya que, en la gran mayoría de los casos, las inversiones se terminan rentabilizando. Sin embargo, todo propietario debe tomar ciertas precauciones a la hora de alquilar un piso, ya que siempre existe riesgo de impagos y problemas relacionados con la vivienda. Por ello, te vamos a explicar qué documentos debes pedir a un posible inquilino, en el proceso de selección, para que el alquiler sea lo más seguro posible y los riesgos sean mínimos en relación a impagos de la renta.

¿Qué procedimiento debo seguir para conseguir un alquiler seguro?

Evidentemente, cuando un propietario pone en alquiler una vivienda de su propiedad y se encuentra inmerso en un procedimiento de selección, es decir, en la búsqueda de qué persona o personas son más adecuados para seleccionar como arrendatarias, surgen diversas dudas y miedos a que algo no vaya bien, y el alquiler de la vivienda se acabe convirtiendo en un calvario.

Nunca podremos hablar de una seguridad absoluta a la hora de seleccionar a un inquilino, por cuanto por muchos filtros que se realicen, siempre pueden surgir situaciones sobrevenidas que conviertan al inquilino ideal y en una situación arrendaticia que se ha ido desarrollando sin problemas, en una situación complicada dado que el inquilino se ha quedado sin trabajo repentinamente y no dispone de recursos suficientes para pagar el alquiler, o bien teníamos alquilada la vivienda a una pareja o a unos amigos, y de golpe, por problemas internos, se rompe dicha relación, provocando que quieran resolver el contrato de alquiler antes de tiempo o que uno de ellos quiera desligarse del contrato, no disponiendo el otro de recursos para hacer frente él solo al alquiler.

No obstante, siempre hay formas para intentar desde un inicio, seleccionar a las personas que parezcan más idóneas y comprometidas, y que a priori, veamos el surgimiento de problemas como una posibilidad muy baja. Es por ello que, es imprescindible que la persona que muestra interés en alquilar el piso sea capaz de acreditar sobradamente su solvencia, ya sea a través de nóminas, contratos de trabajo o declaraciones de impuestos. Si el inquilino no puede demostrar que tiene capacidad para hacer frente al pago de la cuota mensual, no conviene firmar el contrato de alquiler, ya que podría terminar en un impago al poco tiempo de iniciarse el contrato.

 

¿Qué documentación debes pedir a un posible inquilino?

Como hemos mencionado anteriormente, todos los propietarios deben garantizar la seguridad de su alquiler, por lo que expondremos la documentación a solicitar al inquilino.

Situación económica

Uno de los problemas más comunes en la que se encuentran los propietarios, es encontrar inquilinos que carezcan de riesgo de morosidad. Por lo tanto, tenemos que asegurarnos de que el posible inquilino no deje de pagar la renta mensual, algo que podemos hacer comprobando su capacidad de pago. Para ello, solicitaremos el contrato de trabajo, con el fin de asegurarnos que trabaja y desde cuándo, y las última 3 nóminas como mínimo; documentos clave para tomar la decisión final ya que de los mismos se deriva si dispone de una fuente de ingresos segura.

Además, también existen registros de morosos que nos pueden indicar si el inquilino ha tenido algún tipo de problema de impagos anteriormente, por lo que conviene consultarlos para tener la mejor información posible.

Asimismo, tanto la petición de documentación como la consulta en ficheros de solvencia, solo se podrá llevar a cabo con la autorización del propio inquilino, que deberá autorizar expresamente su entrega, tratamiento y su consulta, en cumplimiento de la LOPD.

Garantías adicionales

Dada la normativa actual que tenemos en la legislación española, tenemos libertad para incluir en el contrato de alquiler cualquier tipo de garantía que nos cubra frente a posibles incumplimientos de pago del inquilino, si bien esta no podrá garantizar más de tres meses de alquiler.

Aval

También es recomendable solicitar uno o varios avalistas para que, en caso de que se llegue a una situación de impago, éstos asuman la responsabilidad y salden la deuda, si bien con el límite establecido en tres mensualidades de renta.. Podrás elegir dos tipos de avales:

  1. Bancario. En este tipo, una entidad bancaria será la que respalde al inquilino frente a sus posibles impagos. Para el propietario es la mejor opción, ya que es una garantía segura, al tratarse de una entidad financiera poderosa, pero el inquilino puede encontrarse con problemas para conseguirlo, ya que es bastante complicado.
  2. Personal. Cualquier persona relacionada con el individuo puede actuar como avalista y hacer frente a la deuda en caso de impago (familiares, pareja, amigos…). En este caso, es importante solicitar también documentación que acredite la solvencia del avalista, con el fin de tener mayor seguridad.

 

Somos profesionales especializados en garantizar el cobro de la renta de tus inmuebles, evitando cualquier preocupación relacionada con el alquiler, por lo que no dudes en contactarnos. Recuerda que, a la hora de poner un inmueble en alquiler, este debe cumplir con todas unas condiciones de habitabilidad idóneas para residir en el mismo. El contrato de alquiler debe ser legal conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos, los suministros deben estar dados de alta y tienes que poseer el certificado energético y la cédula de habitabilidad que exige la ley.

En Garantiler te ayudamos con todo lo que necesites para alquilar tu vivienda en Terrassa a estudiantes sin preocupaciones. Además, te garantizamos que siempre cobrarás la renta correspondiente el día 5 de cada mes.

Ahora que ya sabes cómo alquilar un piso a estudiantes con seguridad y garantías, es hora de que te pongas manos a la obra y prepares tu vivienda para ser una de las más atractivas del mercado.

Nuestra empresa está especializada en alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Preaviso para poner fin al contrato de arrendamiento de una vivienda

En muchas ocasiones y por distintos motivos, los inquilinos pueden tomar la decisión de finalizar el contrato de arrendamiento antes de cumplir con los plazos establecidos en el mismo. Para regular esta circunstancia particular, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece un plazo, denominado plazo de preaviso, el cual se debe cumplir al realizar el preaviso de fin de contrato de arrendamiento en viviendas. Te recomendamos contar con profesionales como los de Garantiler para gestionar tu alquiler de la mejor manera posible y cumplir con todas las obligaciones estipuladas por la legislación vigente.

Diferencias entre desistimiento y no renovación del contrato de arrendamiento

Desistimiento del contrato de arrendamiento

La LAU, en su artículo 11, o bien el propio contrato de alquiler, nos ofrece la posibilidad de rescindir el contrato de manera anticipada. Según lo estipulado por la ley, el inquilino puede desistir del contrato siempre y cuando lo comunique con antelación de 30 días al arrendador, y hayan transcurrido 6 meses desde el inicio de la relación contractual. Además, ambas partes podrán pactar una indemnización para el arrendador, cuyas cuantías equivaldrían a una mensualidad por año de contrato que falte por cumplir.

Por lo tanto, tenemos dos requisitos fundamentales para que el contrato pueda ser desistido:

  1. Que el inquilino efectúe un preaviso del desalojo de alquiler con, al menos, 30 días de antelación a la fecha de desistimiento. No es un requisito de obligado cumplimiento, pero si no se cumplen con estos plazos, tendrá que indemnizar al arrendador pagando esos días de preaviso que no ha respetado. De no cumplir ninguna de estas dos opciones, estaría vulnerando la normativa vigente.
  2. Que hayan pasado, como mínimo, 6 meses desde que comenzó el contrato de arrendamiento. Esta regla es totalmente obligatoria (salvo casos específicos que comentaremos a continuación), por lo que ignorarla supondría incumplir las condiciones del contrato de alquiler, algo cuyas consecuencias son mucho más severas para el inquilino.

Pese a que lo comentado anteriormente hace referencia a las normas estipuladas por la LAU, lo cierto es que el desistimiento también se puede pactar por contrato, siempre y cuando este sea beneficioso para el inquilino. Esto implica directamente que pueda desistir del contrato en un periodo inferior a los 6 meses marcados por ley, algo que no suele ocurrir, siguiéndole habitualmente los plazos de la LAU.

No renovación del contrato de arrendamiento

No debemos confundir el desistimiento con la no renovación del contrato de arrendamiento. Cuando estos van a llegar a su fin, si el inquilino no comunica su intención de abandonar el inmueble, se renovarán automáticamente (hasta llegar a los 5 o 7 años), por lo que existe la obligación de realizar un preaviso de no renovación del contrato de alquiler en un plazo máximo de 30 días a la fecha de fin de contrato.

A diferencia del desistimiento, donde se abandona de forma prematura el contrato de alquiler, la no renovación implica dejar el inmueble una vez finalizada la fecha del contrato, por lo que se están cumpliendo los plazos establecidos y no hay que pagar ninguna indemnización al propietario por ello, siempre y cuando se presente el preaviso de alquiler dentro de los plazos estipulados por ley.

La indemnización en el desistimiento

Cuando el inquilino presenta el preaviso de desistimiento del contrato de alquiler, este solo tendrá que pagar una indemnización al propietario si se ha establecido una cláusula específica para ello en el propio contrato. En caso de que esta no se haya pactado, el inquilino está libre del pago de la indemnización.

Además, las indemnizaciones vienen estipuladas por el artículo 11 de la LUA, por lo que cualquier cuantía que la supere se consideraría nula y también libraría al inquilino de pagarla. Esta indemnización es de una mensualidad por año de contrato que quede por cumplirse, y si queda menos de un año, sería proporcional a las mensualidades que resten.

Para comprender cómo funcionaría esta indemnización pactada, imaginemos que un contrato de alquiler en Terrassa finaliza dentro de dos años, y el inquilino decide presentar el preaviso de desistimiento en ese momento. Dada la duración restante del contrato, este tendrá que indemnizar al propietario por una cuantía equivalente a dos mensualidades, una por cada año restante.

Plazos de preaviso de no renovación o desistimiento del alquiler

Hemos visto lo más importante sobre los documentos para dejar un piso de alquiler, su funcionamiento y la normativa que los regula. Debemos prestar especial atención a los plazos en cada una de las situaciones, ya que ignorarlos puede terminar causando problemas legales y/o económicos a los inquilinos:

  1. En un desistimiento del contrato, siempre y cuando hayan pasado los seis meses mencionados anteriormente, el preaviso del contrato de arrendamiento tiene que emitirse, como mínimo, 30 días antes de la efectividad del mismo.
  2. Si no se va a renovar el contrato, el inquilino también debe comunicarlo con un mínimo de 30 días de antelación hasta la fecha de finalización, ya que, de no hacerlo, este se renovaría automáticamente.

Es fundamental que los inquilinos emitan el preaviso de fin de contrato de alquiler en viviendas con un mínimo de 30 días de antelación. Recuerda que en Garantiler te ofrecemos el mejor asesoramiento para el alquiler de tus viviendas.

Nuestra empresa está especializada en la gestión del alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de administración de alquileres.

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Gastos deducibles por el alquiler de una vivienda para el propietario

Si tienes un inmueble arrendado, ya sabes que esto tiene consecuencias fiscales, por eso es tan importante conocer los gastos deducibles del alquiler. Para que cuando llegue el momento de presentar la declaración de la Renta no te lleves una sorpresa desagradable.

Tener una vivienda alquilada implica la obtención de ganancias, pero también supone hacer una inversión en pago de impuestos asociados al inmueble, reparaciones, y otros gastos necesarios. Esto lo tiene en cuenta Hacienda y de ahí que podamos hablar de gastos deducibles por alquiler de vivienda.

Cómo tributa el arrendamiento de una vivienda

Si quieres saber qué gastos son deducibles en el alquiler de una vivienda en Terrassa, localidad en la que el mercado del arrendamiento está al alza, primero debe quedarte claro qué impuestos vas a tener que pagar por el hecho de actuar como casero de un inmueble.

A través de la declaración de la renta informamos al Fisco del dinero que ingresamos, sin importar si este procede de nuestro trabajo, de inversiones, o del alquiler de una casa.

En el caso concreto de los ingresos procedentes del alquiler, estos se declaran en la casilla 0102. En ella debes consignar la cantidad total que hayas recibido por el arrendamiento en el ejercicio fiscal que corresponda.

A continuación, vas a ver otras casillas en las que sí puedes hacer referencia a los gastos deducibles del alquiler.

La importancia de los gastos deducibles por arrendamiento de vivienda

Si se trata de un tema tan importante es porque puede ayudarte a pagar menos impuestos. La existencia de estos gastos hace que la ganancia real obtenida por el arrendamiento sea menor a la que has registrado en la casilla 0102.

Al reducir esa ganancia, también reduces la cantidad que te corresponderá abonar en concepto de IRPF.

Cuáles son los gastos deducibles por el alquiler de una vivienda para el propietario

Al final el contribuyente no paga impuestos por los ingresos íntegros procedentes del alquiler, sino por los rendimientos netos, que son el resultado de restarle a los ingresos íntegros los gastos deducibles. Ahora bien, ¿cuáles son esos gastos?

La norma general dice que el arrendador se puede deducir cualquier gasto en el que haya tenido que incurrir para alquilar la vivienda, pero esta es una apreciación muy genérica, así que vamos a ver algunos gastos concretos que se pueden deducir.

Intereses de la hipoteca

Si sobre la casa que tienes alquilada pesa una hipoteca, puedes desgravarte todos los intereses y comisiones asociados al pago del préstamo.

Dado que esta información es facilitada por los bancos a la Agencia Tributaria, lo normal es que la misma ya aparezca registrada en el borrador. La verás en la casilla 0104.

Lo que no se puede desgravar en ningún caso son las cantidades pagadas en concepto de principal. La cantidad de dinero que le devuelves al banco mes a mes.

Gastos de conservación y reparación

Como propietario de un inmueble alquilado te corresponde la obligación de llevar a cabo las obras de conservación y reparación que sean necesarias para que la casa pueda seguir sirviendo como morada.

Por ello, la ley permite la desgravación de los gastos de conservación y reparación. El problema en este caso es que la Agencia Tributaria es estricta a la hora de lo que se entiende por gastos de este tipo.

Hacienda tiene un criterio claro: las cantidades destinadas a la ampliación o reparación de los bienes son mejoras, y por ello no se pueden desgravar.

Impuestos asociados al inmueble

La propiedad de una vivienda conlleva la obligación de pagar una serie de impuestos, y tasas. Entre ellos el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o la tasa de basuras. Todos los gastos de este tipo se pueden consignar en la casilla 0115 (apartado C) y son desgravables.

Dinero debido por el inquilino

Si tienes la mala suerte de que tu arrendatario te ha dejado a deber ciertas cantidades, puedes hacerlo constar en tu declaración de la renta y deducirte esas cantidades. Pero para que esto sea posible es necesario que el deudor esté en concurso o que hayan pasado más de seis meses desde que intentases cobrar la deuda.

En caso de que la deuda sea saldada a posteriori, esa cantidad se computará como ingreso en la renta del año siguiente.

Gastos de formalización del contrato

La relación entre arrendador y arrendatario suele desarrollarse de mejor manera cuando hay un contrato escrito que establece claramente los derechos y obligaciones de cada parte. Contrato que es recomendable que esté redactado por profesionales del alquiler como nosotros.

Los gastos asociados a la firma del contrato, e incluso los gastos de defensa jurídica si llega a surgir un conflicto entre casero e inquilino, son desgravables.

Y estos son solo algunos ejemplos. Existen otros gastos deducibles del alquiler como los gastos de suministros, el seguro de hogar, la amortización de bienes muebles y la amortización de la vivienda, que conviene que registres en tu declaración de la renta si quieres que el resultado sea lo más beneficioso posible para ti. No te dejes ninguno y consigue el máximo ahorro fiscal.

Nuestra empresa está especializada en la gestión del alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de administración de alquileres.

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Cómo alquilar un piso a estudiantes: consejos imprescindibles.

Si tienes una vivienda vacía y deseas sacarle rendimiento, una buena opción puede ser alquilarla a estudiantes. En el caso de Terrassa, la comunidad universitaria ha crecido mucho en poco tiempo, superando ya los 5000 estudiantes. Y eso significa que hay muchos jóvenes que necesitan un lugar en el que poder residir mientras cursan su carrera, un máster o hacen el doctorado. Si quieres aprovechar esta oportunidad, no te pierdas cómo alquilar un piso a estudiantes de forma sencilla y con seguridad.

Consejos a seguir para alquilar tu piso a estudiantes

El alquiler de piso a estudiantes tiene algunas peculiaridades que debes tener en cuenta si quieres adaptar la vivienda para este público y conseguir, además, que te salga rentable.

Mejor alquilar habitaciones antes que el piso entero

En lugar de alquilar el piso entero a uno o dos estudiantes, alquílalo por habitaciones. Esto supondrá menos problemas para los inquilinos y para ti.

Si llega el momento en el que alguno de los arrendatarios desea marcharse, perderás el importe de la renta de una habitación, pero seguirás teniendo ingresos porque el resto de habitaciones estarán ocupadas.

Además, ten en cuenta que los estudiantes no tienen demasiado dinero, así que para ellos es más accesible el alquiler de una habitación que el de un piso entero.

Pide una fianza

En el alquiler a estudiantes por habitaciones la fianza actúa como garantía. Si tu inquilino ocasiona algún desperfecto en la casa, ya sea en su habitación o en las zonas comunes, podrás utilizar ese dinero para cubrir todo o parte de lo que te cueste el arreglo.

Además, en estos casos no es obligatorio que deposites la fianza en el organismo público correspondiente.

Haz un contrato de alquiler para estudiantes

El alquiler de habitaciones no está regulado dentro de la Ley de Arrendamientos Urbanos, es un negocio jurídico que se rige por lo dispuesto en el Código Civil y por los acuerdos entre las partes.

No es obligatorio contar con un contrato de arrendamiento de vivienda para estudiantes por escrito, pero sí es muy recomendable. Así tanto tú como propietario como ellos como arrendatarios conoceréis vuestros derechos y obligaciones.

El contrato puede ser el mismo para todos tus inquilinos o diferente en cada caso, según el acuerdo al que lleguéis. Pero lo lógico es que todos los estudiantes que viven en la misma casa estén sometidos a las mismas condiciones (aunque la renta pueda variar en función del tamaño de la habitación).

Haz un inventario

Junto al contrato del piso de estudiantes deberías entregar en todo caso un documento en el que consten todos los elementos que hay en la vivienda: electrodomésticos, accesorios de cocina, ropa de cama, etc.

Una vez que los inquilinos se marchen deberás revisar que todo lo que consta en el inventario sigue en el piso y en buenas condiciones. Si no es así, podrás hacer uso de la fianza. Si todo está en orden, al finalizar el tiempo pactado deberás devolver el importe de la fianza.

Contrata un seguro de hogar

Además de asegurar el continente, no está de más que asegures el contenido. De esta forma, si se produce algún daño, es más que probable que la compañía aseguradora se haga cargo de la reparación.

Aunque puede parecerte que el seguro es un gasto extra, lo cierto es que es una inversión que te ahorrará dinero y disgustos si llega a producirse algún siniestro.

Equipa la vivienda para tus inquilinos

Si el público al que te diriges son estudiantes, te resultará más sencillo encontrar inquilinos si la vivienda está bien equipada y adaptada a sus necesidades.

Cuida las zonas comunes, pero no descuides las habitaciones. Es importante que los estudiantes puedan contar con una cama cómoda, con un armario propio para guardar sus cosas, y una mesa y una silla adecuadas para estudiar.

Presta especial atención a la iluminación, puesto que esta es esencial para que alguien pueda estudiar en las mejores condiciones posibles.

Piensa tanto en la comodidad de tus inquilinos como en la estética de la vivienda. Cuanto más bonita y confortable parezca, más fácil te resultará encontrar personas interesadas en vivir en ella y más podrás pedir por cada habitación.

Cuenta con la ayuda de profesionales

Para tener tu piso alquilado a estudiantes no se convierta en ningún momento en una mala experiencia, lo más recomendable es que cuentes desde el primer momento con especialistas que te aseguren que no sufrirás en ningún caso problemas de morosidad.

En Garantiler te ayudamos con todo lo que necesites para alquilar tu vivienda en Terrassa a estudiantes sin preocupaciones. Además, te garantizamos que siempre cobrarás la renta correspondiente el día 5 de cada mes.

Ahora que ya sabes cómo alquilar un piso a estudiantes con seguridad y garantías, es hora de que te pongas manos a la obra y prepares tu vivienda para ser una de las más atractivas del mercado.

Nuestra empresa está especializada en alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Qué hacer ante el impago del alquiler

El alquiler de inmuebles en propiedad es una de las opciones de inversión más interesantes y utilizadas por particulares y empresas en todo el mundo, ya que ofrece grandes rentabilidades a largo plazo, además de poder contar con la vivienda cuando no haya ningún inquilino ocupándola. Sin embargo, en ocasiones puede que los propietarios se enfrenten a alguna situación donde haya un impago del alquiler, algo muy desagradable y que debe solucionarse de la manera adecuada para evitar problemas mayores.

Impago de alquiler: ¿Qué hacer si no lo pagan?

Si te preguntas cómo saber si un inquilino es moroso, primero debes comprobar la cuantía que corresponde a su deuda y asegurarte de que no existe ningún tipo de retraso en el pago, es decir, que realmente hay un impago. Cuando nos aseguramos al 100 % de que el inquilino no ha cumplido con su obligación, debemos empezar a tomar medidas. En primer lugar, tenemos que ponernos en contacto con el inquilino, siempre buscando una solución amistosa que lleve el problema a más. En este paso, te recomendamos proponer dos soluciones:

  1. Realizar un acuerdo mutuo en el que se termine el contrato y se deje de generar deuda por parte del inquilino, y dejando de devolver la fianza para recuperar la cuota impagada.
  2. Pactar un aplazamiento del pago para facilitar la situación al inquilino, estableciendo, en este momento, los importes y las fechas de cada uno de los pagos.

En caso de que identifiquemos evasivas por parte del inquilino y no coja el teléfono, hay que enviarle un burofax con acuse de recibo, en el que incluyamos información importante: importe de la deuda, forma de pago, solicitud de pago y fecha. Además, también tendríamos que incluir un aviso para tomar medidas legales si sigue el impago. Es importante saber qué hacer en impago de alquiler para garantizar la recuperación de la vivienda y de los cobros pendientes de pago.

Pasado este punto, si seguimos sin respuesta, tendremos que acudir a un profesional especializado,  y presentar una demanda de desahucio si no conseguimos un acuerdo amistoso con el inquilino. Siempre es preferible llegar a un acuerdo antes de entrar en un proceso judicial, pero hay casos donde el deudor no cede y nos veremos obligados a poner la demanda.

En muchos de los casos no llega a haber juicio, ya que el inquilino debería oponerse a la demanda para ello, y no suelen hacerlo, ya que no tienen la razón. Sin embargo, esto puede ocurrir, y tendremos que enfrentarnos a la sentencia de un juez. Si obtenemos la razón y ganamos el juicio, se iniciará un proceso de desahucio o lanzamiento del inquilino, en el cual nos devolverán la posesión de la vivienda. Para ello, acudirá un procurador y personal de juzgado, con el fin de levantar un acta y dejar constancia de lo ocurrido, además de la situación en la que se encuentra el inmueble.

Para reclamar la deuda, se tendrá que presentar una demanda ejecutiva que solicite el embargo de los bienes del inquilino, con el fin de recuperar toda la deuda que este no ha querido pagar. Si hemos ganado la demanda inicial, no tendremos problemas y el inquilino se verá obligado a responder por sus impagos, recuperando el dinero perdido.

Cómo evitar impagos de alquiler en próximas ocasiones

Lamentablemente, en ninguno de los contratos de alquiler tendremos una seguridad al 100 % que nos garantice el pago de todas las cuotas mensuales de la renta. Pueden darse situaciones imprevistas donde los inquilinos no puedan hacer frente a alguno de los plazos, y esto provocará que, probablemente, tengamos retrasos a la hora de recibir lo que nos corresponde. Sin embargo, existen algunas maneras de evitar, dentro de lo posible, alquilar a morosos:

Pese a la complejidad de la situación que genera el impago de un alquiler, es importante que no perdamos la calma y llevemos a cabo todos los pasos expuestos anteriormente, con el fin de solucionar el problema por las vías más cómodas. Recuerda que si necesitas administrar tus propiedades de alquiler en Terrassa, te recomendamos contar con los servicios de asesoramiento de nuestros profesionales, expertos en la gestión de propiedades en esta zona.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Claves para vender un piso alquilado

En muchas ocasiones, se pueden llegar a dar circunstancias donde una persona necesite disponer de una cantidad elevada de capital para hacer frente a algún pago inesperado. Para estas situaciones, las personas que tengan inmuebles en su propiedad se plantearán si pueden vender un piso alquilado, una cuestión que genera bastantes dudas, y cuya respuesta incluye varios factores muy importantes a tener en cuenta.

¿Es posible vender un piso alquilado?

En primer lugar, debes saber que sí existe la posibilidad de vender una casa arrendada. Si tienes una propiedad con un inquilino y necesitas vender tu piso, no te preocupes, ya que se trata de una operación bastante común y que, afortunadamente, se encuentra regulada en la Ley de Arrendamientos Urbanos. La normativa nos dice que debemos respetar los derechos del inquilino en todo momento, por lo que es imprescindible conocer la situación al detalle para evitar posibles disputas legales.

Para vender casa con inquilino, estarás en la obligación de, antes de tomar alguna decisión, comunicarle la intención de venta de la vivienda al inquilino, a través de una notificación escrita. En ella, tendremos que indicar factores fundamentales de la operación como la fecha prevista de la puesta en venta, la intención de venta, las condiciones y el precio.

Qué debes tener en cuenta antes de poner en venta un piso alquilado

Como mencionamos anteriormente, vender con inquilino es posible, pero conlleva una serie de responsabilidades y obligaciones a respetar por parte del propietario. En primer lugar, nos encontraremos dos tipos de situaciones en función de la inscripción (o no inscripción) del contrato en el Registro de la Propiedad:

  1. Si no hemos registrado el contrato de alquiler, no tendremos problema para vender la casa a cualquier tercero, el cual podrá hacer lo que le convenga con el alquiler (finalizar o continuar el contrato). En caso de que el inquilino desee abandonar la vivienda, este tendrá un plazo máximo de tres meses para hacerlo.
  2. Si hemos registrado el contrato del alquiler, no tendremos posibilidad de desalojar al inquilino hasta la finalización del mismo. Existe la posibilidad de venderlo a un inversor que se aproveche de este alquiler y obtenga rentabilidad de forma inmediata, o también podrás esperar a que termine el contrato y venderlo sin alquiler.

Por otro lado, un factor importante a tener en cuenta si quiero vender mi piso alquilado es que, en todas las situaciones donde exista un contrato de alquiler aún vigente, el inquilino posee derecho preferente sobre la compra de la vivienda, dado lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos. Esto significa que, una vez la casa se ponga a la venta, el inquilino tiene un derecho por encima del resto de potenciales compradores para adquirir la propiedad.

Esto debe ser comunicado al propio inquilino, con el fin de que quede constancia de su decisión (comprar la casa o rechazar el derecho). Pese a su preferencia a la hora de adquirir el piso, el inquilino aceptará o rechazará la oferta según nuestras condiciones, por lo que sí ofrece menos de lo establecido no tendremos la obligación de aceptarlo.

Si decidimos comprar nuestra casa, posiblemente hayamos tenido bastante suerte, ya que es la vía más rápida en la que se venden las propiedades, exceptuando aquellos casos donde ya teníamos apalabrado un comprador. Tras aceptar la oferta, tiene un plazo máximo de 180 días tras haber recibido nuestra notificación. Es muy importante notificar al inquilino de su derecho preferente a compra, ya que, si vendemos a un tercero y el inquilino quería comprar la vivienda, podría ejercer su derecho al retracto y sustituiría al otro comprador en la operación.

Cómo vender un piso alquilado

Ahora llega la gran pregunta que todos nos hacemos: ¿cómo vender un piso alquilado? Pese a que la ley nos lo permite y no deberíamos tener ningún problema, debemos seguir varios pasos imprescindibles que nos ahorrarán cualquier tipo de disputa, sobre todo con el propio inquilino:

  1. En primer lugar y de forma totalmente necesaria, notificar la intención de venta del piso alquilado y sus condiciones al inquilino.
  2. Informarnos detalladamente de cuáles son los procedimientos legales que debemos realizar obligatoriamente, respetando cuidadosamente los plazos de notificación que se imponen.
  3. Tener una comunicación sana y comprensiva con el inquilino, tratando de pactar los mejores momentos para enseñar la casa a los potenciales compradores, sin llegar a invadir la privacidad de la persona que, en ese momento, está disfrutando de la propiedad como su hogar.
  4. Comunicarle al inquilino cualquier tipo de avance con el estado de la compraventa, ya que es la propiedad donde reside actualmente y debemos dejarle margen para que busque otro hogar, en caso de no comprar nuestra casa.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Para hacerlo, es importante contactar con profesionales del sector. Contacta con nosotros y te ayudaremos en todo el proceso.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de la venta de un inmueble alquilado

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