No estoy de acuerdo con los acuerdos adoptados por la junta de propietarios. ¿Qué puedo hacer?

- La impugnación de los acuerdos adoptados por la Junta de Propietarios

Si no estamos de acuerdo con los acuerdos adoptados por la Junta de Propietarios, la Ley nos permite impugnar los mismos ante el Juzgado; con independencia de que hayamos asistido o no a la Junta.

Así pues, el artículo 18 de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) recoge los supuestos en los que cabe impugnar los acuerdos de la Comunidad ante los Tribunales.

Hay que tener en cuenta que el Juzgado competente para conocer de la impugnación de los acuerdos es el del lugar donde se encuentre el inmueble que forma parte de la Comunidad de Propietarios. Así pues, si por ejemplo, un propietario quiere impugnar un acuerdo adoptado en la Comunidad de Propietarios de su vivienda vacacional en Cádiz, a pesar de que el mismo viva en Madrid, deberá interponer la demanda ante los Juzgados de Cádiz; lugar donde se encuentra el inmueble perteneciente a la Comunidad cuyo acuerdo queremos impugnar.

En cuanto al tipo de procedimiento adecuado para impugnar los acuerdos, el mismo será el procedimiento ordinario, de acuerdo a lo establecido en artículo 249.8 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que indica que se deciden por Procedimiento Ordinario, con independencia de la cuantía que se reclame, el ejercicio de las acciones que otorga a las Juntas de Propietarios; excepto cuando se trate de reclamaciones de cantidad, en cuyo caso se tramitarán por el procedimiento que corresponda.

- ¿Qué acuerdos de la Junta de propietarios se pueden impugnar?

A pesar de que los propietarios pueden impugnar los acuerdos en los que no estén de acuerdo, hay que saber que no podemos impugnar cualquier acuerdo, sino solamente en aquellos casos establecidos como decíamos en el artículo 18 LHP. Así pues, tan solo podremos impugnar los acuerdos de la Junta en los siguientes casos:

1) Cuando sean contrarios a la ley o a los estatutos de la comunidad de propietarios.

2) Cuando resulten gravemente lesivos para los intereses de la propia comunidad en beneficio de uno o varios propietarios.

3) Cuando supongan un grave perjuicio para algún propietario que no tenga obligación jurídica de soportarlo o se hayan adoptado con abuso de derecho.

- ¿Quiénes pueden impugnar los acuerdos de la Comunidad?

Las personas que podrán proceder a impugnar los acuerdos de la Junta de Propietarios son las siguientes:

1.- Los propietarios que hubiesen salvado su voto en la Junta de propietarios, es decir, aquello que asisten a la Junta a la hora de votar deciden no comprometer su voto ni a favor ni en contra del acuerdo.

2.- Los ausentes; siempre y cuando hayan manifestad su disconformidad con el acuerdo una vez le ha sido notificado.

3.- Los que indebidamente hubiesen sido privados de su derecho de voto.

4.- Los que hubiesen votado en contra.

En consecuencia, cuando un propietario se abstiene de votar en un sentido u otro respecto del acuerdo a adoptar, no podrá posteriormente impugnarlo.

Asimismo, para que un propietario pueda impugnar un acuerdo, debe estar al corriente de pago de las cuotas de la comunidad - excepto para el caso de impugnación de un acuerdo relativo al establecimiento o alteración de las cuotas de participación; pudiendo impugnar los acuerdos, en caso de tener una deuda, si previamente deposita el importe de la misma en el Juzgado y se ha puesto a disposición de la Comunidad.

- Plazos para impugnar los acuerdos de la Comunidad

Los propietarios dispondrán de 3 meses para poder impugnar un acuerdo; salvo que se trate de actos contrarios a la ley o a los Estatutos, en cuyo caso el plazo será de un año.

El plazo de impugnación de los acuerdos se cuenta para el propietario asistente desde la fecha de adopción del acuerdo y respecto de los ausentes desde el momento en que fueron notificados.

 - La Impugnación de los acuerdos de la Junta en la Comunidad Autónoma de Cataluña

En cuanto al Juzgado competente para conocer de la impugnación de los acuerdos, al igual que en derecho común, es el del lugar donde se encuentre el inmueble que forma parte de la Comunidad de Propietarios.

Asimismo, en cuanto al tipo de procedimiento adecuado para impugnar los acuerdos, se aplica igualmente el artículo 249.8 de la Ley de Enjuiciamiento Civil , siendo por tanto, el procedimiento ordinario.

En el caso de Cataluña, la impugnación de los acuerdos viene regulada en el artículo 553-31 del Libro V del Código Civil de Catalunya; el cual establece:

«1. Los acuerdos de la junta de propietarios pueden impugnarse judicialmente en los siguientes casos:

a) Si son contrarios a las leyes, al título de constitución o a los estatutos o si, dadas las circunstancias, implican un abuso de derecho.

b) Si son contrarios a los intereses de la comunidad o son gravemente perjudiciales para uno de los propietarios.».

«2.Están legitimados para la impugnación de un acuerdo los propietarios que han votado en contra, los ausentes que se han opuesto y los que han sido privados ilegítimamente del derecho de voto».

«3.Para ejercer la acción de impugnación es preciso estar al corriente de pago de las deudas con la comunidad que estén vencidas en el momento de la adopción del acuerdo que desee impugnarse o haber consignado su importe».

«4,La acción de impugnación de los acuerdos caduca en el plazo de un año en los supuestos a que se refiere el apartado 1.a) y en el plazo de tres meses en los supuestos a qué se refiere el apartado 1.b). Los plazos se cuentan desde la notificación del acta o del anexo del acta, según proceda».

Esperamos que os haya gustado este artículo. y recordad, si necesitáis impugnar un acuerdo de vuestra comunidad, es primordial un asesoramiento previo, por eso os invitaos a poneros en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudaros.

Sin duda, contar con los servicios de un administrador de comunidades de vecinos resulta muy ventajoso a la hora de administrar una comunidad. De hecho, la administración de comunidades  suele traer de cabeza a los vecinos, por eso es mejor externalizar la administración y contar con los servicios de un profesional.


Estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de la Administración de comunidades de propietarios.

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¿Qué diferencia hay entre fianza y depósito?

Es común que llegado el momento de alquilar una vivienda, aparezcan ciertas dudas sobre la cuantía de dinero inicial de la que debes disponer para llevar a cabo el contrato de alquiler, si se debe de pagar solamente fianza o también una garantía o depósito, y cual es la diferencia entre ambos. Es por ello que hoy, con el presente artículo, queremos intentar resolver algunas de esas dudas que os asaltan y ayudaros a entender esos conceptos que os hacen difícil y farragoso el proceso de búsqueda de vivienda de alquiler.

Diferencias entre la fianza y depósito.

Cuando hablamos de fianza y depósito estamos ante conceptos parecidos, por cuanto la función de ambos es garantizar el alquiler. Es decir, se trata de cuantías de dinero que se entregan como garantía en el momento de realizar el contrato de arrendamiento, pero con la diferencia de que la fianza es obligatoria por ley y el depósito es una garantía adicional solicitada por el propietario.

- Fianza.

La fianza como decíamos, viene establecida por Ley y es equivalente a un mes de arrendamiento. Es decir, a la firma del contrato de arrendamiento el inquilino debe entregar la cuantía de un mes del alquiler, la cual deberá depositarse en el organismo autonómico correspondiente, que en el caso de Cataluña es el Institut Català del Sol o en la comunidad de Madrid es la Agencia de Vivienda Social.

Una vez finaliza el arrendamiento, y por parte de la propiedad se comprueba el buen estado de la vivienda y que los suministros de la misma están al corriente de pago, el propietario debe solicitar dicha fianza al organismo autonómico y devolverla en el plazo de un mes.

Aunque la propiedad dispone por tanto, de un plazo de devolución de la fianza, recomendamos que cuente con un fondo de reserva, con el fin de cubrirse las espaldas si el proceso de solicitud de la fianza al organismo competente se retrasa y supera el plazo establecido para la devolución. Y todo ello por cuanto el artículo 36.4 de la Ley de Arrendamientos Urbanos establece el devengo de intereses para el caso de no devolver la fianza dentro del plazo de un mes.

Así pues, dicho artículo indica:

El saldo de la fianza en metálico que deba ser restituido al arrendatario al final del arriendo, devengará el interés legal, transcurrido un mes dese la entrega de las llaves por el mismo sin que se hubiere hecho efectiva dicha restitución”.

- Depósito / Garantía.

El depósito es la cuantía de dinero que debe ser entregada por el inquilino a la firma del contrato de arrendamiento, siempre que sea solicitada por el arrendador. Es decir, a diferencia de la fianza, el depósito no es obligatorio por ley, sino que depende tan solo de que la propiedad quiera solicitar la misma. Así pues, el depósito tan solo deberá ser abonado en aquellos casos en que la propiedad decida solicitarla con el fin de asegurarse una garantía adicional para el supuesto de que pueda surgir cualquier problema de impago o problemas con la vivienda, como podrían ser desperfectos en la misma. Además, hay que tener en cuenta que la cuantía del depósito, a diferencia de la fianza, no viene determinada por ley, sino que es aquella pactada por las partes en contrato de arrendamiento; pero con un máximo de dos mensualidades, según lo establecido en la LAU.

La solicitud de depósito, viene amparada en el artículo 36.5 de la Ley de Arrendamientos Urbanos, el cual recoge:

“Las partes podrán pactar cualquier tipo de garantía del cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias adicional a la fianza en metálico. En el caso del arrendamiento de vivienda, en contratos de hasta cinco años de duración, o de hasta siete años sí el arrendador fuese persona jurídica, el valor de esta garantía adicional no podrá exceder de dos mensualidades de renta”.

Al finalizar el contrato de arrendamiento, al igual que ocurre con la fianza, el depósito se devuelve siempre y cuando no haya impago de rentas ni suministros, y si la vivienda se encuentra en perfectas condiciones y sin ningún desperfecto que vaya más allá del deterioro producido por el normal uso de la vivienda. La diferencia con la fianza, es que la cuantía de depósito, no tuvo que ser depositada ante ningún organismo autonómico al inicio del arrendamiento, de modo que dicha cuantía es custodiada por a propiedad desde el inicio.

Esperamos que este artículo os haya ayudado a esclarecer vuestras dudas.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa.

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Requisitos para la instalación de un ascensor en una comunidad propietarios: cómo se gestiona

La instalación de un ascensor en una comunidad de propietarios es un tema que suele generar bastante controversia, porque la derrama que hay que aprobar en estos casos es alta. Sin embargo, la legislación ha regulado este tema muy bien para evitar que la oposición férrea de algunos pueda perjudicar a otros.

Cómo se decide poner un ascensor en una comunidad de vecinos

Las comunidades de vecinos pueden decidir instalar un ascensor por dos motivos. El primero de ellos, el más habitual, es para mejorar la finca y la calidad de vida de los vecinos. El segundo es por necesidad, cuando existe alguien que requiere de este dispositivo para poder salir a la calle.

Esto hace que en la instalación de ascensor las mayorías sean diferentes en cada caso.

Instalar ascensor para mejorar la finca

Cualquier vecino puede presentar a la Junta la propuesta de poner un ascensor. El proyecto saldrá adelante si obtiene el voto favorable de la mayoría de los asistentes siempre que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación.

La aprobación de este proyecto suele dar lugar a una derrama para el abono de la obra. Derrama que deberán pagar todos los vecinos, con independencia de si han asistido o no a la reunión, y de si han votado sí o no.

Instalar el ascensor por necesidad

A solicitud de un vecino que sea mayor de 70 años o con una diversidad funcional (o en cuya vivienda o local, vivan, trabajen, o presten servicios voluntarios estas personas), se procederá a llevar a cabo la obra, sin necesidad de que exista acuerdo previo de la Junta, si el coste que deben asumir los propietarios no excede de 12 mensualidades ordinarias de gastos comunes (descontadas subvenciones y ayudas públicas).

Si la cifra a pagar supera esa cantidad, realizar la obra sigue siendo obligatorio, pero el sobrecoste lo asume el solicitante si los vecinos no llegan a un acuerdo sobre el reparto del coste.

Dónde se puede instalar un ascensor

En Terrassa, la instalación de ascensor en la comunidad se ha convertido en una de las mejoras más habituales en las fincas más antiguas. Porque esta obra permite a los vecinos vivir con más comodidad y, además, revaloriza el precio de los pisos, tanto a la hora de vender como de alquilar.

En el hueco de la escalera

Lo más habitual es intentar hacer la instalación en el hueco de la escalera, pero las fincas más antiguas son estrechas y es común que no quede demasiado espacio. En estos casos, se pueden buscar alternativas, como abrir un poco más el hueco a costa de las viviendas de los vecinos.

La Ley de Propiedad Horizontal dice que los propietarios están obligados a ceder una parte de su casa, siempre que esto no afecte a la habitabilidad. Y, lógicamente, serán compensados económicamente por ello.

Esto puede causar muchos problemas de convivencia y dispara los gastos, así como la duración de la obra, por lo que no se recurre a esta medida, salvo que sea absolutamente necesario.

En el patio de luces

Si el edificio tiene un patio de luces lo suficientemente amplio, la opción más sencilla para la instalación de ascensor es hacerlo en este lugar.

En este caso, habrá que hacer la instalación de forma que el ruido no se convierta en una molestia para los vecinos y que no queden afectadas las ventanas de las viviendas.

En la fachada

La última opción si no hay hueco dentro del propio edificio es recurrir a la instalación en la fachada. Con frecuencia, resulta ser la opción más económica, la más sencilla de llevar a cabo y la que menos molestias genera.

Pasos a seguir para instalar un ascensor en una comunidad de vecinos

Pedir presupuestos

Antes de nada, hay que contactar con varias empresas especializadas y pedir presupuestos. Lo ideal es pedir tres, para hacerse una idea de cuál es el precio medio que tiene la obra. Por otro lado, conviene informarse sobre la existencia de subvenciones y ayudas públicas y en qué condiciones se conceden las mismas, ya que pueden ayudar a ahorrar mucho dinero.

Alcanzar el acuerdo para la instalación de ascensor en la comunidad de propietarios

Ya vimos antes las mayorías y los casos en los que la instalación resulta obligatoria, aunque los vecinos no quieran.

Tras alcanzar el acuerdo, los vecinos deben llevar a cabo la votación para decidir con qué empresa contratan la realización de la obra.

Firma del contrato de instalación y ejecución de la obra

Tomada la decisión, la comunidad contrata con la empresa elegida, se piden los permisos administrativos correspondientes y se lleva a cabo la obra.

Puesta en funcionamiento

Tras la instalación se pasa al proceso de puesta en marcha, que requiere la inscripción en Industria para obtener el RAE. Para ello hay que pasar una inspección, suscribir un contrato de mantenimiento, contar con una línea telefónica vigente.

La instalación de un ascensor en una comunidad de propietarios mejora la vida de todos, y te permitirá pedir una renta más alta por tu piso. ¿Estás pensando en alquilarlo? En Garantiler somos especialistas en administración de alquileres y podemos asesorarte en todo el proceso.

Sin duda, contar con los servicios de un administrador de comunidades de vecinos resulta muy ventajoso a la hora de administrar una comunidad. De hecho, la administración de comunidades  suele traer de cabeza a los vecinos, por eso es mejor externalizar la administración y contar con los servicios de un profesional.


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Por cuánto puedo alquilar mi piso

Por cuánto puedo alquilar mi piso es la duda más frecuente que tienen todos aquellos que se están planteando poner su inmueble en el mercado de alquiler. La cantidad que puedes obtener se verá afectada por diferentes cuestiones, vamos a verlas.

Factores que afectarán al precio del alquiler de tu vivienda

Ubicación

Desde luego, es una de las cuestiones que más inciden en el precio que un propietario puede pedir por alquilar su vivienda.

Los posibles inquilinos tienen muy en cuenta el lugar en el que se encuentra el inmueble y los servicios y dotaciones que hay cerca del mismo. Un piso cercano al transporte público, a zonas verdes, con fácil acceso a supermercados y zonas de ocio, tendrá siempre una renta más alta que otro ubicado en un barrio más antiguo y con menos servicios.

Demanda

La demanda en el mercado de alquiler, como en el de compraventa, es variable, pero en los últimos años ha mostrado una clara tendencia alcista. Ciudades como Terrassa han experimentado un gran incremento en la demanda de alquileres, y eso ha hecho que los precios se incrementen.

A medida que aumenta la demanda disminuyen los pisos disponibles para alquilar, puesto que los que están en el mercado no tardan mucho en encontrar inquilino. Esto provoca que los pisos disponibles sean escasos, lo que da lugar a una subida de los precios.

Estado de la finca

A la hora de calcular el alquiler de un piso hay que tener muy presente el estado en el que se encuentra la finca si se trata de un piso, o la urbanización en su conjunto si es una vivienda unifamiliar.

Los inquilinos prefieren vivir en lugares tranquilos y con todas las comodidades, por lo que en las comunidades bien cuidadas y con buen ambiente el precio de alquiler puede llegar a ser más alto.

Un piso en una finca bien cuidada, con ascensor, limpia, y sin problemas importantes de convivencia, se alquilará antes y por una renta más alta que uno que esté en una finca con aspecto más descuidado.

Estado de la vivienda

Sin lugar a dudas, lo que más va a influir en la decisión del posible inquilino es el estado en el que se encuentra la vivienda. Si te preguntas, “¿por cuánto alquilar mi piso?”, te aseguramos que no tendrás problema a la hora de pedir una renta más alta si la casa está en buenas condiciones.

Puedes mejorar su estética con una pequeña inversión en una obra que arregle los desperfectos más evidentes. En caso de que desees alquilar el piso amueblado, procura que el mobiliario se adapte al tipo de inquilino que te interesa.

Cómo calcular el alquiler de tu piso o casa

Cuidado con el precio de mercado

Muchos propietarios determinan el precio de alquiler de su vivienda basándose en los precios medios de mercado. Pero, como no todas las viviendas son iguales, esto puede ser un error. Porque podrías acabar pidiendo un precio demasiado alto, lo que te dificultaría el encontrar inquilinos. También puede ocurrir que tu vivienda sea notablemente mejor que lo que hay en el mercado y, si te fijas solo en los precios medios, obtendrías por ella menos rentabilidad de la que podrías ganar realmente.

Estudio de mercado

Un estudio de mercado es mucho más eficiente a la hora de calcular cuál es la renta mensual más justa para pedir por tu vivienda. No se basa en los precios medios del mercado sino en referencias reales de casas o pisos cuyo perfil encaja lo máximo posible con el de tu inmueble y que hayan sido alquiladas en los últimos meses.

Hacer un estudio de este tipo es algo más complejo, por lo que no está de más dejarse aconsejar por expertos en la materia que, además, puedan asesorarte en todo lo relacionado con el alquiler de tu vivienda para que la operación sea rentable y segura para ti. Desde Garantiler, te ayudamos con el mejor asesoramiento para que alquiles tu piso con la mayor seguridad posible.

Partiendo de la rentabilidad que quieres obtener

En este caso hay que hacer cálculos para ajustar el precio de alquiler a la rentabilidad que quieres obtener por tu vivienda. Por ejemplo, si tu piso te ha costado 175 000 euros y quieres obtener una rentabilidad anual del 5 %, eso significa que buscas ganar 8750 euros al año. Dividimos esa cifra entre los 12 meses de año y nos da 729 euros, que es el alquiler que deberías pedir en este caso.

El problema de esto es que el resultado de esta operación matemática puede no coincidir con lo que se considera un precio justo en el mercado. Así que lo ideal es combinar este método con el anterior.

Ya has visto que cuando se trata de determinar por cuánto alquilar tu piso, hay varios factores que influyen en esa cantidad y diferentes formas de calcular cuál es el precio más adecuado. Lo más conveniente en estos casos es que te lo tomes con tranquilidad y te dejes asesorar, así te aseguras alquilar tu casa pronto y a un buen precio.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa, donde este tipo de situaciones puede ser bastante común debido al elevado número de estudiantes de alquiler que llegan cada año.

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Cómo añadir un nuevo inquilino al contrato de alquiler

Durante el alquiler de una vivienda, las circunstancias pueden cambiar. Así pues, puede ocurrir que sea necesario añadir nuevo inquilino al contrato de alquiler, lo que provocaría la modificación del contrato de arrendamiento. En este caso, se deberá elaborar un anexo a un contrato de alquiler en el que las partes lleguen a un acuerdo y en virtud del cual se pueda añadir un nuevo inquilino al contrato de arrendamiento.

En estos casos, lo mejor es contar con expertos en la gestión de arrendamientos.

¿Se puede incluir un nuevo inquilino a un contrato de alquiler?

La respuesta es sí. De hecho, esta situación es bastante común en diferentes ciudades españolas, ya que son muchas las personas que necesitan de un compañero de piso para poder hacer frente al pago del alquiler o compartir habitaciones.

Así pues, independientemente del número de inquilinos que incluya el contrato de alquiler, es posible que surja la necesidad de introducir en este un nuevo inquilino. De esta forma, se producirá la modificación del contrato de arrendamiento añadiendo un anexo a dicho contrato.

En definitiva, es posible hacer cambios y modificaciones en el contrato de arrendamiento, si bien es cierto que, a la hora introducir nuevas cláusulas es necesario que estas se ajusten a la ley. Por ello, se ha de tener cuidado, revisar bien el contrato de arrendamiento y las nuevas cláusulas que se quieren introducir y, si es necesario, contar con asesoramiento legal. En este sentido, en Administración de Alquiler Garantizada ofreceremos el asesoramiento que necesitas en estos casos, además de la gestión del alquiler de la vivienda.

Las cláusulas de un contrato de arrendamiento que pueden sufrir una modificación en el contrato de alquiler son las siguientes:

Anexo al contrato de arrendamiento

Como ya se ha adelantado, lo ideal a la hora de incluir a un nuevo inquilino en el contrato de arrendamiento es contar con el asesoramiento jurídico que, en estos casos, ofrecemos a nuestros clientes desde Administración de Alquiler Garantizada. No obstante, a continuación, compartimos un ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento para poder incluir en este a un nuevo inquilino.

Este es el ejemplo de anexo al contrato de arrendamiento:

En ciudad, a __ de __ del 20__

A petición del arrendatario, se modifica el contrato de arrendamiento de la vivienda sita en la Calle _______, nº __, de la Ciudad ______, firmado con fecha __ de __ del 20__, entre [Nombre de Arrendador 1] y [Nombre de Arrendador 2], como parte arrendadora, y [Nombre de Arrendatario 1] y [Nombre de Arrendatario 2], como parte arrendataria, en los siguientes términos:

De la parte arrendataria:

[Nombre del Nuevo Arrendador] y [Nombre de los Arrendatarios Originales] están conformes con que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subrogue en este contrato de arrendamiento.

De las obligaciones de las partes:

Que [Nombre del Nuevo Arrendador] se subroga solidariamente en el contrato de arrendamiento, en todos los derechos y obligaciones al que se refiere dicho contrato de alquiler.

Que, como consecuencia de la inclusión del [Nombre del Nuevo Arrendador] en el contrato de arrendamiento, todas las partes aceptan la continuidad del contrato en los mismos términos y condiciones que existían hasta la fecha y que [Nombre de todos los Arrendatarios Originales] firman y se obligan de forma solidaria en este anexo del contrato de alquiler.

Asimismo, la parte arrendadora [Nombre del Arrendador] firma también este anexo y acepta la continuidad de este contrato de arrendamiento en las mismas condiciones, con la única modificación que supone la inclusión del nuevo arrendatario del contrato.

En definitiva, incluir a un nuevo inquilino en un contrato de alquiler es una gestión bastante sencilla, si bien es cierto que es fundamental tener en cuenta que cualquier modificación del contrato se deberá hacer de forma unánime entre todas las partes. No obstante, y a pesar de que esta gestión es sencilla y de que en internet existen multitud de modelos de anexo para la inclusión de un nuevo arrendatario, lo mejor es contar con nuestros servicios profesionales de asesoramiento de gestores de alquileres.

Desde Administración de Alquiler Garantizada ofrecemos a nuestros clientes el mejor asesoramiento legal en materia de arrendamientos, además de gestionar de la forma más segura y adecuada el alquiler de viviendas en la ciudad de Terrassa, donde este tipo de situaciones puede ser bastante común debido al elevado número de estudiantes de alquiler que llegan cada año.

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Mi casero se niega a reparar: qué puedo hacer

Si el casero se niega a reparar algún desperfecto en la vivienda, es normal que surjan los conflictos. Para evitar discusiones y malentendidos, lo mejor es tener claro quién debe hacerse cargo de reparar cada desperfecto o avería.

Quién paga las reparaciones en un alquiler de vivienda

Cuando se trata de hacer arreglos en una casa alquilada, lo más sencillo es revisar qué dice sobre este tema la Ley de Arrendamientos Urbanos y Ley de Propiedad Horizontal. Si el contrato se ha celebrado por escrito, lo habitual es que este documento contenga algunas disposiciones sobre estas cuestiones, échale un vistazo

Qué arreglos debe pagar el inquilino

La normativa nos dice que es el arrendatario el que debe hacerse cargo de las pequeñas reparaciones de averías que se produzcan por el uso ordinario. Por ejemplo, el arreglo de la correa de una persiana, el cambio de bombillas o la reparación de una cisterna que no carga agua.

Además de estas averías derivadas del uso, el inquilino también debe sufragar la reparación de los daños causados por un mal uso. El caso típico es la rotura de un mueble por haberlo sobrecargado, o tener que pintar las paredes por haber hecho agujeros en las mismas.

En aquellos casos en los que la reparación corra a cargo del inquilino, no está de más que este avise a su casero de la avería y de la solución que le ha dado o le va a dar. Cuanta más comunicación exista entre las partes, mucho mejor.

Qué reparaciones debe cubrir el propietario

El arrendador tiene la obligación de realizar en la vivienda aquellas reparaciones que sean necesarias para mantener las condiciones de habitabilidad. No obstante, como hemos señalado antes, si la avería se debe a un mal uso o a un daño intencionado por parte del inquilino, será este quien deba hacerse cargo del importe de la reparación.

Un caso especial es el de los electrodomésticos. Habrá que estar a si el electrodoméstico está o no dentro de su vida útil.  Si el electrodoméstico se encuentra dentro de su vida útil normal, la reparación la deberá realizar el inquilino, ya que se presumirá que ha existido un mal uso del mismo. Si ya se encuentra fuera de su vida útil, deberá ser el propietario por su deber de soportar los gastos de conservación, quien deberá asumir su coste; y ello, siempre y cuando se trate de electrodomésticos que estuvieran en la vivienda al tiempo de celebrarse el contrato y que pertenezcan al propietario del inmueble, y no se pueda constatar un daño por mal uso o intencionado

Qué hago si mi casero se niega a reparar

Una vivienda alquilada debe estar en buenas condiciones de habitabilidad, y es el casero el principal responsable de que esto sea así. Por tanto, si como inquilino has detectado averías cuyo arreglo corre de su cuenta, lo mejor es que se lo comuniques lo antes posible

Comunicación fehaciente

Si hay problemas con el casero, asegúrate de que obtienes pruebas de que les has comunicado lo que sucede. Si tras una primera conversación amistosa se niega a reparar la avería, envíale un burofax detallando la situación, recordándole su obligación de hacer las reparaciones (puedes remitirte al contrato o a la Ley de Propiedad Horizontal), e incluye fotografías de cómo está la vivienda.

Realizar tú las reparaciones

Solo en aquellos casos en los que la situación sea extremadamente urgente, puedes recurrir a hacer los arreglos por tu cuenta y luego exigir el pago a tu casero. Eso sí, es necesario que primero le hayas informado de lo que ocurre y le hayas solicitado que mande a alguien para hacer la reparación.

Interponer una reclamación judicial

El propietario del inmueble tiene obligación legal de mantenerlo en buenas condiciones, no importa si nunca habéis celebrado un contrato por escrito, porque esta obligación existe en todos los casos de arrendamiento urbano.

Por tanto, si no cumple con aquello a lo que está obligado, puedes acudir a los tribunales e interponer una reclamación judicial para exigir el arreglo. De hecho, si has reparado la avería por tu cuenta, también es probable que el asunto acabe en los tribunales, porque existen muchas posibilidades de que el arrendador no quiera pagarte lo que tú has abonado.

Promover la resolución del contrato de arrendamiento

Es normal que no desees vivir en una casa que no está en buenas condiciones, y teniendo como casero a alguien que no se hace cargo de sus obligaciones.

El incumplimiento de las obligaciones por parte de tu casero te faculta para romper el contrato de arrendamiento. Podéis hacerlo de forma amistosa llegando a un acuerdo para que puedas marcharte. Si esto no es posible, puedes instar la resolución del contrato ante los tribunales.

No debería costarte mucho encontrar un nuevo lugar idóneo para vivir, en ciudades como Terrassa la oferta de viviendas disponibles es bastante amplia.

Los conflictos surgidos cuando el casero se niega a reparar nunca son nada bueno, por ello, es mejor evitar estas situaciones. Una buena forma de lograrlo es confiando en nuestro equipo de profesionales. En Administración de Alquiler Garantizada te ofrecemos asesoramiento y te ayudamos en todo lo relativo a la gestión y alquiler de vivienda.

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Home staging: las clave para vender tu casa antes y mejor

En la venta de pisos en Terrassa hay una tendencia que se está imponiendo rápidamente. Se trata del home staging, la preparación de la vivienda para que esta resulte lo más atractiva posible a quienes puedan estar interesados en comprarla. Un fenómeno que ha llegado directo desde Estados Unidos y que está dando muy buenos resultados.

Qué es el home staging.

De forma sencilla podríamos decir que se trata de decorar para vender un piso o cómo montar una casa para vender.

Todas las casas del mundo están personalizadas al gusto de su propietario. Sin embargo, ese gusto no tiene que coincidir necesariamente con el perfil de persona interesada en adquirir una vivienda de ese tipo.

El problema de mostrar una casa con demasiados elementos personales es que el posible comprador lo tiene más complicado a la hora de hacerse a la idea de él viviendo en ese inmueble.

El home staging se centra en cómo presentar una casa para la venta y que la misma cause un impacto y “enamore” al visitante. Que nada más entrar en ella se imagine desarrollando allí su día a día.

Para ello hay que despersonalizar el inmueble y adaptarlo a los gustos y necesidades de aquel conjunto de personas que pueden ser compradores potenciales. Pero siempre desde un punto de vista lo más neutral posible.

Claves y técnicas para aplicar el home staging.

Recoger todos los elementos personales

A fin de preparar la casa para la venta, lo primero que hay que hacer es eliminar de la misma los enseres más personales: fotos, premios, diplomas, cuadros, etc.

Dado que tras la venta habrá que abordar una mudanza, este proceso de recogida de los elementos personales sirve para ir adelantando ese trámite. También se puede aprovechar para ir haciendo una selección de los objetos que se desean llevar a la nueva vivienda y descartar aquellos que ya no harán falta.

Limpieza a fondo de la casa

Ahora que hay menos cosas en la vivienda, es buen momento para hacer una limpieza a fondo de la misma. Los compradores suelen mirarlo todo, así que conviene eliminar la suciedad de todos los rincones.

Reparar pequeños desperfectos

En toda vivienda hay cosas que están en mal estado. Son pequeños desperfectos que no afectan en el día a día, pero que un comprador tendrá muy en cuenta. De ahí la necesidad de hacer algunos pequeños arreglos. Por ejemplo, reparar ese grifo que gotea o cambiar ese enchufe que no encaja bien en la pared.

Pintar con colores neutros

El segundo paso consiste en dar una mano de pintura a toda la casa. Con ello conseguimos que la vivienda tenga un aspecto mucho más limpio y cuidado, puesto que en las paredes siempre puede haber alguna mancha o roce.

El objetivo que busca el home staging es que la casa resulte atractiva a los visitantes, y los colores influyen mucho en las emociones. Por eso, lo más inteligente es utilizar colores neutros, que transmiten tranquilidad y le gustan a todo el mundo. El blanco, el gris claro y el beige siempre son un acierto.

Redistribuir los muebles

Con la casa limpia, libre de desperfectos, de elementos personales, y recién pintada, lo que queda es hacer una redistribución de los muebles abogando por el minimalismo. Hay que quitar de en medio todo aquello que no sea absolutamente necesario.

Si se trata de una casa sin mobiliario, o este es muy antiguo, se puede optar por alquilar muebles, o incluso recurrir a los muebles de cartón.

Ventajas del home staging para vender un piso o casa.

La casa despierta más interés

Con el home staging las fotos del inmueble resultan mucho más atractivas para los posibles compradores. Cualquiera tendrá más interés en visitar un piso bonito y bien decorado que una vivienda que se ve antigua o demasiado personal.

Hay un gran número de viviendas a la venta en regiones como Terrassa. Una venta rápida implica que el inmueble tiene que destacar entre el resto, y esto es algo que se puede conseguir a través de esta técnica.

La venta es más rápida

Con un mayor número de visitas, se incrementa la posibilidad de que aparezca antes un comprador interesado. En consecuencia, los inmuebles que han pasado por este proceso de lavado de cara se venden mucho antes. En concreto, entre un 65 % y un 85 % más rápido que aquellas viviendas que no han sido preparadas para la venta.

Incrementa el precio del inmueble

Cuanto mejor aspecto tenga la casa, y más cuidada se vea, menos argumentos va a tener el comprador para negociar el precio a la baja. Esto quiere decir que el vendedor podrá obtener por ella un precio más alto.

Con el home staging todo son ventajas. No te costará mucho tiempo ni dinero llevarlo a cabo y, a cambio, conseguirás vender o alquilar mejor tu vivienda y más rápido. En Administración de Alquiler Garantizada estamos a tu disposición para asesorarte en la gestión y venta de tu casa.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Nuestra empresa está especializada en la venta, alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito de la venta de un inmueble alquilado

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En qué consiste el derecho de tanteo y retracto

Es posible que nunca hayas oído hablar de los derechos de tanteo y de retracto. Son derechos básicos que tienen los inquilinos de una vivienda por el hecho de serlo, para contar con cierta protección ante la venta del inmueble.

Sin embargo, existen importantes diferencias entre los dos y no siempre es posible ejercerlos.

Qué es el derecho de tanteo y retracto

Los derechos de tanteo y de retracto en el alquiler son derechos reales de adquisición preferente. Se encuentran regulados en el artículo 25 de la Ley de Arrendamientos Urbanos y también en el Código Civil.

Se utilizan para darle prioridad en la compra de la vivienda a un inquilino en caso de que el propietario quiera venderla. Se respetarán las mismas condiciones y el mismo precio que para el resto de posibles compradores.

Estos derechos tienen el objetivo de servir como protección para los inquilinos ante la situación de que el propietario de la vivienda en la que residen quiera venderla.

Para ejercer los derechos de tanteo y de retracto se deben cumplir los siguientes requisitos:

Existen dos tipos de derechos de tanteo y retracto. En primer lugar, encontramos los legales, que son los que están regulados por una norma. En segundo lugar, están los convencionales, que son los acordados entre las partes.

La principal diferencia entre los dos derechos es el momento en el que se ejercen. En el caso del derecho de tanteo se lleva a cabo antes de que se efectúe la venta y el derecho de retracto se hace efectivo tras la enajenación.

Es posible contar con ambos derechos o únicamente con el derecho de retracto.

Derecho de tanteo

El derecho de tanteo es la prioridad que tiene el inquilino para comprar la vivienda en la que reside.

El propietario del inmueble tiene la obligación de informar con antelación al inquilino de la intención de vender la vivienda. El arrendatario podrá decidir si comprar o no, siempre en las mismas condiciones y precio que la venta a un tercero.

El inquilino dispone de un plazo de 30 días desde que el arrendador le notifica la intención de venta para ejercer su derecho a compra.

Si el arrendatario de la vivienda no está interesado en adquirirla, es posible renunciar al derecho de tanteo. Esto se llevará a cabo incluyendo una cláusula en el contrato de arrendamiento en la que se especifique. De esta forma, el arrendador podrá vender la vivienda a un tercero y el inquilino permanecerá en ella hasta su venta.

Derecho de retracto

El derecho de retracto se regula en el artículo 1521 del Código Civil. Esta norma lo define como el derecho a subrogarse en el lugar del comprador, con las mismas condiciones que este.

Este derecho se ejerce tras la venta de la vivienda. Consiste en la adquisición por parte del inquilino del inmueble vendido a un tercero, con las mismas condiciones y precio.

Para poder ejercer este derecho es necesario que se den unas condiciones determinadas:

  1. Que el propietario de la vivienda arrendada no haya cumplido con su obligación de informar de la venta del inmueble. También puede ejercerse si no ha comunicado todas las condiciones.
  2. Que el precio al que se ha vendido la vivienda a un tercero sea inferior a lo que se comunicó al inquilino.

El derecho de retracto para el inquilino caduca a los 30 días de haber sido informado el inquilino de la venta de la vivienda a través de la escritura. En caso de querer ejercerlo, el inquilino sustituirá al tercero al que se había vendido, manteniéndose la venta.

¿Siempre se puede ejercer el derecho de tanteo y retracto?

No. Como hemos visto, para ejercer el derecho de retracto existen unas determinadas condiciones. Además, existen algunas excepciones en las que el inquilino no podrá ejercer el derecho de tanto y retracto.

Estas situaciones son:

  1. La vivienda es vendida junto con otras propiedades que forman parte del mismo inmueble.
  2. Todos los pisos y locales de un inmueble son vendidos a una misma persona. Esto es así, aunque sean diferentes propietarios los que los pongan en venta.

Como hemos visto, los derechos de tanteo y retracto son derechos reales de adquisición preferente. Con ellos los inquilinos tienen protección en el caso de venta de la vivienda donde residen. El derecho de tanteo genera la obligación al propietario de comunicar al inquilino la intención de venta. El derecho de retracto permite al arrendatario subrogarse en el caso de venta del propietario a un tercero. Estos dos derechos podrán ejercerse siempre, salvo excepciones.

Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas donde hay mayor compraventa de pisos en nuestro país, por lo que vender un piso alquilado en Terrassa es una opción posible y muy viable. Recuerda que estamos especializados en la gestión de viviendas, por lo que no dudes en contactar con nosotros para asesorarte sobre la venta de tus pisos.

Para hacerlo, es importante contactar con profesionales del sector. Contacta con nosotros y te ayudaremos en todo el proceso.

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¿Qué documentación solicitar a un posible inquilino para conseguir un alquiler seguro?

El alquiler de inmuebles es una de las fuentes de ingresos más habituales, ya que, en la gran mayoría de los casos, las inversiones se terminan rentabilizando. Sin embargo, todo propietario debe tomar ciertas precauciones a la hora de alquilar un piso, ya que siempre existe riesgo de impagos y problemas relacionados con la vivienda. Por ello, te vamos a explicar qué documentos debes pedir a un posible inquilino, en el proceso de selección, para que el alquiler sea lo más seguro posible y los riesgos sean mínimos en relación a impagos de la renta.

¿Qué procedimiento debo seguir para conseguir un alquiler seguro?

Evidentemente, cuando un propietario pone en alquiler una vivienda de su propiedad y se encuentra inmerso en un procedimiento de selección, es decir, en la búsqueda de qué persona o personas son más adecuados para seleccionar como arrendatarias, surgen diversas dudas y miedos a que algo no vaya bien, y el alquiler de la vivienda se acabe convirtiendo en un calvario.

Nunca podremos hablar de una seguridad absoluta a la hora de seleccionar a un inquilino, por cuanto por muchos filtros que se realicen, siempre pueden surgir situaciones sobrevenidas que conviertan al inquilino ideal y en una situación arrendaticia que se ha ido desarrollando sin problemas, en una situación complicada dado que el inquilino se ha quedado sin trabajo repentinamente y no dispone de recursos suficientes para pagar el alquiler, o bien teníamos alquilada la vivienda a una pareja o a unos amigos, y de golpe, por problemas internos, se rompe dicha relación, provocando que quieran resolver el contrato de alquiler antes de tiempo o que uno de ellos quiera desligarse del contrato, no disponiendo el otro de recursos para hacer frente él solo al alquiler.

No obstante, siempre hay formas para intentar desde un inicio, seleccionar a las personas que parezcan más idóneas y comprometidas, y que a priori, veamos el surgimiento de problemas como una posibilidad muy baja. Es por ello que, es imprescindible que la persona que muestra interés en alquilar el piso sea capaz de acreditar sobradamente su solvencia, ya sea a través de nóminas, contratos de trabajo o declaraciones de impuestos. Si el inquilino no puede demostrar que tiene capacidad para hacer frente al pago de la cuota mensual, no conviene firmar el contrato de alquiler, ya que podría terminar en un impago al poco tiempo de iniciarse el contrato.

 

¿Qué documentación debes pedir a un posible inquilino?

Como hemos mencionado anteriormente, todos los propietarios deben garantizar la seguridad de su alquiler, por lo que expondremos la documentación a solicitar al inquilino.

Situación económica

Uno de los problemas más comunes en la que se encuentran los propietarios, es encontrar inquilinos que carezcan de riesgo de morosidad. Por lo tanto, tenemos que asegurarnos de que el posible inquilino no deje de pagar la renta mensual, algo que podemos hacer comprobando su capacidad de pago. Para ello, solicitaremos el contrato de trabajo, con el fin de asegurarnos que trabaja y desde cuándo, y las última 3 nóminas como mínimo; documentos clave para tomar la decisión final ya que de los mismos se deriva si dispone de una fuente de ingresos segura.

Además, también existen registros de morosos que nos pueden indicar si el inquilino ha tenido algún tipo de problema de impagos anteriormente, por lo que conviene consultarlos para tener la mejor información posible.

Asimismo, tanto la petición de documentación como la consulta en ficheros de solvencia, solo se podrá llevar a cabo con la autorización del propio inquilino, que deberá autorizar expresamente su entrega, tratamiento y su consulta, en cumplimiento de la LOPD.

Garantías adicionales

Dada la normativa actual que tenemos en la legislación española, tenemos libertad para incluir en el contrato de alquiler cualquier tipo de garantía que nos cubra frente a posibles incumplimientos de pago del inquilino, si bien esta no podrá garantizar más de tres meses de alquiler.

Aval

También es recomendable solicitar uno o varios avalistas para que, en caso de que se llegue a una situación de impago, éstos asuman la responsabilidad y salden la deuda, si bien con el límite establecido en tres mensualidades de renta.. Podrás elegir dos tipos de avales:

  1. Bancario. En este tipo, una entidad bancaria será la que respalde al inquilino frente a sus posibles impagos. Para el propietario es la mejor opción, ya que es una garantía segura, al tratarse de una entidad financiera poderosa, pero el inquilino puede encontrarse con problemas para conseguirlo, ya que es bastante complicado.
  2. Personal. Cualquier persona relacionada con el individuo puede actuar como avalista y hacer frente a la deuda en caso de impago (familiares, pareja, amigos…). En este caso, es importante solicitar también documentación que acredite la solvencia del avalista, con el fin de tener mayor seguridad.

 

Somos profesionales especializados en garantizar el cobro de la renta de tus inmuebles, evitando cualquier preocupación relacionada con el alquiler, por lo que no dudes en contactarnos. Recuerda que, a la hora de poner un inmueble en alquiler, este debe cumplir con todas unas condiciones de habitabilidad idóneas para residir en el mismo. El contrato de alquiler debe ser legal conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos, los suministros deben estar dados de alta y tienes que poseer el certificado energético y la cédula de habitabilidad que exige la ley.

En Garantiler te ayudamos con todo lo que necesites para alquilar tu vivienda en Terrassa a estudiantes sin preocupaciones. Además, te garantizamos que siempre cobrarás la renta correspondiente el día 5 de cada mes.

Ahora que ya sabes cómo alquilar un piso a estudiantes con seguridad y garantías, es hora de que te pongas manos a la obra y prepares tu vivienda para ser una de las más atractivas del mercado.

Nuestra empresa está especializada en alquiler y gestión de viviendas, estamos a su disposición para cualquier información o asesoramiento en el ámbito del Alquiler Garantizado.

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Preaviso para poner fin al contrato de arrendamiento de una vivienda

En muchas ocasiones y por distintos motivos, los inquilinos pueden tomar la decisión de finalizar el contrato de arrendamiento antes de cumplir con los plazos establecidos en el mismo. Para regular esta circunstancia particular, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece un plazo, denominado plazo de preaviso, el cual se debe cumplir al realizar el preaviso de fin de contrato de arrendamiento en viviendas. Te recomendamos contar con profesionales como los de Garantiler para gestionar tu alquiler de la mejor manera posible y cumplir con todas las obligaciones estipuladas por la legislación vigente.

Diferencias entre desistimiento y no renovación del contrato de arrendamiento

Desistimiento del contrato de arrendamiento

La LAU, en su artículo 11, o bien el propio contrato de alquiler, nos ofrece la posibilidad de rescindir el contrato de manera anticipada. Según lo estipulado por la ley, el inquilino puede desistir del contrato siempre y cuando lo comunique con antelación de 30 días al arrendador, y hayan transcurrido 6 meses desde el inicio de la relación contractual. Además, ambas partes podrán pactar una indemnización para el arrendador, cuyas cuantías equivaldrían a una mensualidad por año de contrato que falte por cumplir.

Por lo tanto, tenemos dos requisitos fundamentales para que el contrato pueda ser desistido:

  1. Que el inquilino efectúe un preaviso del desalojo de alquiler con, al menos, 30 días de antelación a la fecha de desistimiento. No es un requisito de obligado cumplimiento, pero si no se cumplen con estos plazos, tendrá que indemnizar al arrendador pagando esos días de preaviso que no ha respetado. De no cumplir ninguna de estas dos opciones, estaría vulnerando la normativa vigente.
  2. Que hayan pasado, como mínimo, 6 meses desde que comenzó el contrato de arrendamiento. Esta regla es totalmente obligatoria (salvo casos específicos que comentaremos a continuación), por lo que ignorarla supondría incumplir las condiciones del contrato de alquiler, algo cuyas consecuencias son mucho más severas para el inquilino.

Pese a que lo comentado anteriormente hace referencia a las normas estipuladas por la LAU, lo cierto es que el desistimiento también se puede pactar por contrato, siempre y cuando este sea beneficioso para el inquilino. Esto implica directamente que pueda desistir del contrato en un periodo inferior a los 6 meses marcados por ley, algo que no suele ocurrir, siguiéndole habitualmente los plazos de la LAU.

No renovación del contrato de arrendamiento

No debemos confundir el desistimiento con la no renovación del contrato de arrendamiento. Cuando estos van a llegar a su fin, si el inquilino no comunica su intención de abandonar el inmueble, se renovarán automáticamente (hasta llegar a los 5 o 7 años), por lo que existe la obligación de realizar un preaviso de no renovación del contrato de alquiler en un plazo máximo de 30 días a la fecha de fin de contrato.

A diferencia del desistimiento, donde se abandona de forma prematura el contrato de alquiler, la no renovación implica dejar el inmueble una vez finalizada la fecha del contrato, por lo que se están cumpliendo los plazos establecidos y no hay que pagar ninguna indemnización al propietario por ello, siempre y cuando se presente el preaviso de alquiler dentro de los plazos estipulados por ley.

La indemnización en el desistimiento

Cuando el inquilino presenta el preaviso de desistimiento del contrato de alquiler, este solo tendrá que pagar una indemnización al propietario si se ha establecido una cláusula específica para ello en el propio contrato. En caso de que esta no se haya pactado, el inquilino está libre del pago de la indemnización.

Además, las indemnizaciones vienen estipuladas por el artículo 11 de la LUA, por lo que cualquier cuantía que la supere se consideraría nula y también libraría al inquilino de pagarla. Esta indemnización es de una mensualidad por año de contrato que quede por cumplirse, y si queda menos de un año, sería proporcional a las mensualidades que resten.

Para comprender cómo funcionaría esta indemnización pactada, imaginemos que un contrato de alquiler en Terrassa finaliza dentro de dos años, y el inquilino decide presentar el preaviso de desistimiento en ese momento. Dada la duración restante del contrato, este tendrá que indemnizar al propietario por una cuantía equivalente a dos mensualidades, una por cada año restante.

Plazos de preaviso de no renovación o desistimiento del alquiler

Hemos visto lo más importante sobre los documentos para dejar un piso de alquiler, su funcionamiento y la normativa que los regula. Debemos prestar especial atención a los plazos en cada una de las situaciones, ya que ignorarlos puede terminar causando problemas legales y/o económicos a los inquilinos:

  1. En un desistimiento del contrato, siempre y cuando hayan pasado los seis meses mencionados anteriormente, el preaviso del contrato de arrendamiento tiene que emitirse, como mínimo, 30 días antes de la efectividad del mismo.
  2. Si no se va a renovar el contrato, el inquilino también debe comunicarlo con un mínimo de 30 días de antelación hasta la fecha de finalización, ya que, de no hacerlo, este se renovaría automáticamente.

Es fundamental que los inquilinos emitan el preaviso de fin de contrato de alquiler en viviendas con un mínimo de 30 días de antelación. Recuerda que en Garantiler te ofrecemos el mejor asesoramiento para el alquiler de tus viviendas.

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